En Barcelona, Raimundo Lulio, antídoto al terrorismo

El ISIS y todas sus secuelas, incluido el reciente atentado de Barcelona, no es un hecho extemporáneo sino fruto de años de historia. Por consiguiente, al lado de una intervención inmediata de socorro y prevención, se necesita un trabajo cultural más profundo que exige inversiones sobre todo en la educación. Precisamente la cultura catalana tiene en sí misma los antídotos a tal ideología de violencia y de muerte, y esto no sólo para defenderse a sí misma sino también como indicación eficaz más en general. Esta referencia, como mucha veces lo ha recordado el mismo arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, es el mallorquino Raimundo Lulio, uno de los primeros escritores catalanes, que entre los siglos trece y catorce escribió una verdadera y propia arte, o sea, un método para pasar de un desencuentro de ignorancias a un diálogo de identidades. Y el encuentro entre culturas (Velar, Gorle 2017).

En seguida una breve síntesis del pensamiento luliano en el ágil y divulgativo Raimundus christianus arabicus. Raimundo Lulio y el encuentro entre culturas (Velar, Gorle 2017).

La aproximación de Lulio al mundo musulmán no tiene nada de anecdótico. Es difícil encontrar entre los teólogos cristianos de su tiempo un caso análogo de conocimiento del árabe y de la religión musulmana, al punto de que en diversas obras se auto-define como «christianus arabicus”, retomando el modelo de los sabios cristianos árabes que habían disputado con el Islam en los siglos anteriores.

En la base de su proyecto aparece la evidencia de la necesidad ineludible de aceptar elementos culturales del interlocutor: conocer y hablar las lenguas de los no cristianos y en especial el árabe. El objetivo de Lulio es presentar la doctrina cristiana de tal forma que los no cristianos la comprendan y la acepten sin dificultad.

Para esta región Lulio se acerca ante todo al pensamiento musulmán; escribe obras originalmente en árabe (como la Lógica de Al-Ghazali o el Libro de la contemplación), aunque ninguna de estas versiones haya llegado hasta nuestros días; reivindica modelos árabes en algunos de sus escritos (el Libro del amigo y del amado, que declara de inspiración súfica, o los Cien nombres de Dios).

La dificultad de identificar los efectivos influjos árabes sobre algunos aspectos del pensamiento de Lulio también tiene que ver con su estrategia de rehuir el empleo de autoridades en sus obras. Sin embargo parece cierta por ejemplo una fuente árabe para las estructuras de la Lógica nueva (1303): el Budd al-carif del filósofo y teólogo musulmán Ibn Sabcin de Murcia (127/18-1269/71).

Para una mayor profundización cf.: Sara Muzzi, Raimondo Lullo. Opere e vita straordinaria di un grande pensatore medievale, Edizioni Terra Santa, Milano 2016, pp. 80, € 8.00.

Fuente: www.assisiofm.it