Canonización de la Beata María Dominica Mantovani

El 15 de mayo del 2022 el papa Francisco incluye en el calendario de la Iglesia universal una nueva santa que pertenece a la familia franciscana en virtud de su profesión a la Regla de la Tercera Orden. Las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia, a las que dio vida bajo la guía del párroco de Castelletto de Brenzone, el beato Giuseppe Nascimbeni, nacieron con un espíritu genuinamente franciscano, siendo formadas para la vida religiosa en el monasterio de las Terciarias de San Bernardino de Verona. El propio título de “Pequeñas Hermanas” pretendía recordad la “minoridad” del santo de Asís, elegido por Nascimbeni como patrono del Instituto.
María Dominica Mantovani, pasó toda su vida en Castelletto di Brenzone (Verona), donde nació en 1862. Su formación cristiana la recibió tanto en el catecismo como en la vida parroquial Aprendió del ejemplo de sus padres el trabajo arduo y la generosidad Estas cualidades la prepararon para dirigir con sabiduría y prudencia el nuevo Instituto del que fue Superiora General durante casi cuarenta años. Con su comportamiento materno, suave, delicado y firme, así como con el ejemplo de su vida santa, contribuyó decisivamente al desarrollo y expansión de las Pequeñas Hermanas. Colaboró en la redacción de las Constituciones y abrió numerosas casas para responder con caridad evangélica a las urgencias sociales de su tiempo. Antes de su muerte tuvo la consolación de obtener la aprobación definitiva del Instituto y de ver que la obra continuaba con alrededor de 1.200 hermanas en 150 casas filiales en Italia y en el extranjero. Tras una breve enfermedad, falleció en la casa madre el 2 de febrero de 1934. La Causa se inició en 1968 con el Rev. Fr. Antonio Cairoli, OFM, Postulador General. Fue beatificada por San Juan Pablo II el 27 de abril de 2003.