Carta de Segundo Encuentro Nacional de los Hermanos Laicos Franciscanos

Nosotros, setenta hermanos de las cuatro ramas franciscanas (OFM, OFM Cap, OFM Conv y TOR), nos reunimos del 7 al 10 de septiembre de 2017, en el municipio de Vila Velha – ES. El objetivo de este Segundo Encuentro Nacional de Hermanos Laicos Franciscanos fue promover un espíritu fraterno entre los hermanos de Brasil y DE reflexionar sobre la Vida religiosa Consagrada en su proceso de transformación desde la perspectiva del hermano franciscano laico.

Retomando una vez más las reflexiones y proposiciones del anterior encuentro nacional, celebrado en 2015, sentimos la necesidad de conocernos más plenamente como hermanos de una Familia más grande, que va más allá de nuestra propia obediencia o de nuestra rama. Es una Familia en la que hermanos de diferentes nombres se redescubren y se ayudan unos a otros, elaboran planes comunes, dividen el trabajo y actúan conjuntamente. Esto nos ayuda a promover el proceso que reúne a las cuatro ramas de la Familia, comprendiendo que ser hermano y menor tiene un profundo significado para la Vida Consagrada y para la Iglesia, así como una fuerza profética en el mundo actual.

En este contexto, y en consonancia con la Carta Final del Capítulo de las Esteras de Aparecida CFFB 2017 y teniendo en cuenta la perturbación del tejido político e institucional de nuestro País (basado en mentiras creadas y difundidas por los medios de comunicación) hermanos y menores de nuestro tiempo, queremos proclamar junto con todos los pobres y movimientos sociales: “no a la pérdida de los derechos”. El agua es una criatura de Dios y debe pertenecer a todos los hijos e hijas de Dios, y no ser dada al “dios” dinero. La vida es sagrada y, especialmente en las luchas indígenas, ha sido amenazada y masacrada.

Fray Luiz Carlos Susin, OFMCap, nos proporcionó un resumen histórico de los aspectos de la Vida Religiosa Consagrada, incluyendo el del clericalismo en nuestro medio. Nos animó a volver al “misticismo” de ser Hermano Menor, y a reflexionar profundamente en cuatro verbos: VOLVER A LAS FUENTES, REGENERAR, RETOMAR NUEVAMENTE Y REQUALIFICAR.

Como resultado del tiempo que pasamos juntos, animamos a todos a:

  • DESTACAR en la promoción vocacional y en la formación inicial la dimensión esencial y profética de ser un hermano como identidad fundacional del carisma franciscano, utilizando esta intuición para preparar materiales comunes para todas las ramas;
  • EVITAR el uso de modelos jerárquicos piramidales y fomentar la participación de los hermanos laicos en la toma de decisiones. Las reuniones de los hermanos deben ser alentadas;
  • EVIDENCIAR los ministerios que van más allá de los espacios tradicionales, creando nuevas perspectivas y ampliando horizontes para que podamos ser promotores de la paz y la integridad de la creación, fomentar la itinerancia y ser solidarios con la causa de los pobres y excluidos;
  • CREAR un equipo ejecutivo compuesto por hermanos de las cuatro Obediencias con las siguientes funciones: enviar nuestras propuestas a las administraciones de las diversas obediencias y preparar el próximo encuentro nacional; crear y mantener medios de comunicación social; promover la producción de materiales.

 

En conclusión, reafirmamos nuestra creencia en este encuentro inter-obediencial como un espacio único de ayuda mutua, unidad y “protagonismo” del hermano laico franciscano.
Pedimos las bendiciones de Nuestra Señora de la Penha para que podamos seguir siendo fieles a nuestra vocación, siguiendo los pasos de Jesús como sus hermanos menores.

Vila Velha (ES), 10 de septiembre de 2017.