Comisión para la Protección de Menores

Para abordar el fenómeno de los abusos y la consiguiente protección de menores y adultos vulnerables, del 23 al 25 de febrero de 2022 en la Curia General, Roma, se llevo a cabo la segunda reunión de la Comisión OFM para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables. A la reunión asistieron el Definidor General y Presidente de la Comisión, Fray Albert Schmucki, el Vicario General, Fray Isauro Ulises Covili Linfati y cuatro miembros de la Comisión, Fray Aidan McGrath, Fray Teofil Czarniak, Fray Joe Cavoto y, a través de la plataforma digital, Fray John-Paul Tan.

Durante los tres días de trabajo, la Comisión sostuvo reuniones con diversos Secretarios y Oficinas de la Curia con el objetivo de iniciar un camino de colaboración en materia de protección: Procura General, Oficina de Desarrollo, Fundación OFM.Fraternitas, Secretariado para la Formación y los Estudios y la Oficina de Comunicación, esta última para estudiar la posibilidad de un apartado específico de protección en la página web de la Orden.

En la tarde del 24 de febrero, se celebró un encuentro con Hans Zollner SJ, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores y Director del Instituto de Antropología y Estudios Interdisciplinarios para la Dignidad de la Persona Humana de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En este diálogo, volvió a surgir la importancia del compromiso con la protección en la misión de la Iglesia contemporánea.

Durante el último día, la Comisión preparó un cuestionario para elaborar la redacción de las Directrices que ayudarán a las Provincias a velar por este delicado asunto y a garantizar que los lugares confiados a la Orden sean entornos cada vez más seguros para todo el pueblo de Dios, especialmente los más vulnerables.

Al concluir los trabajos, la Comisión se enlazó con Fray Massimo Fusarelli, Ministro General, que está de visita en México. Fray Massimo describió varios contextos en los que la Orden trabaja para la protección de menores, animando a la Comisión a proceder con confianza en la delicada e indispensable tarea de cuidar, proteger y humanizar las relaciones.