Crónica de CPO: sábado 23 de junio

El día de hoy ha comenzado como de costumbre con un breve momento de oración, y con los trabajos de grupo para continuar permitiendo que seamos cuestionados y desafiados por la realidad y encontremos formas de vivir nuestro carisma franciscano.

El primer tema tratado hoy fue “La evangelización en el espíritu de la Laudato si’”, donde entre las muchas cosas que surgieron nos preguntamos qué decisiones concretas podemos tomar como hermanos menores para promover una nueva ecología integral.

Luego se pasó del mundo como “casa común” al segundo tema “Un mundo que cambia rápidamente”, asumiendo como un hecho esta realidad, nos preguntamos: “¿nosotros, hermanos menores, estamos dispuestos a cambiar, no en el adecuarnos, sino en el vivir nuestro carisma de una manera siempre vital, a la luz del Evangelio y guiados por el Espíritu? “.

El tercer tema discutido en la mañana fue: “Instrumentos de paz frente a la violencia contemporánea”; violencia que no solo concierne a las guerras, que desafortunadamente en algunos países donde operan nuestros hermanos continúan destruyendo y empobreciendo a hombres, mujeres y niños, sino que también nos hemos cuestionado sobre otros tipos de violencia: doméstica, de lenguaje, de discriminación a diferentes niveles, etc. … y nos hemos preguntado: “¿cómo podemos ser hermanos menores en esas realidades de violencia? ¿Cómo podemos ser instrumentos de paz en esas realidades?”.

El último tema tratado en la mañana se refería a nuestra vida religiosa en referencia a la visión que tiene el Papa Francisco, nos hemos dejado desafiar por los estímulos que nuestro Papa nos está dando, pero también conscientes del don carismático que tenemos, a continuar soñando y ser proféticos como fraternidades contemplativas en misión hoy.

Por la tarde, los Concejeros visitaron a los habitantes de uno de los barrios pobres de Nairobi que son atendidos por nuestros frailes, fue un momento de compartir y de oración con aquellos que diariamente sufren en su propia piel la injusticia que lleva a la pobreza, pero mantienen con arrojo la alegría y el deseo de vivir una vida mejor.