“De campo de minas a lugar de oración”: la celebración del bautismo de Jesús vuelve a la iglesia franciscana en el Jordán

El domingo 10 de enero de 2021, después de 54 años y 3 días, los frailes franciscanos de la Custodia de Tierra Santa volvieron a celebrar en la iglesia de San Juan Bautista en Qasr Al-Yahud, a orillas del río Jordán, sitio cristiano donde se recuerda el Bautismo de Jesús.

La liturgia comenzó con la procesión de los franciscanos que, desde el monasterio greco-ortodoxo de San Juan, llegaron al terreno franciscano no muy lejos de las orillas del río, donde se celebró la santa misa.  Antes de la celebración eucarística el párroco de la parroquia de Jericó, fray Mario Hadchity recibió a los frailes y al Custodio de Tierra Santa fray Francesco Patton. “Estamos encantados, en este día especial, de que la Custodia de Tierra Santa con la ayuda de Dios, después de más de medio siglo, haya podido regresar a la iglesia latina de San Juan Bautista” dijo fray Mario.  “Que sea un lugar donde todos los que entren puedan encontrar la gracia de Dios”. Después de besar la cruz y de la incensación, el Custodio hizo su entrada solemne abriendo personalmente la cancela del lugar, cerrada desde hace más de medio siglo.

Asistieron a la celebración, presidida por el Custodio de Tierra Santa, el nuncio apostólico en Israel y Chipre y delegado apostólico en Jerusalén y Palestina, monseñor Leopoldo Girelli, el cónsul general italiano Giuseppe Fedele, la vicecónsul española Paloma Serra y una representación de las autoridades militares israelíes.En cumplimiento de las normas por el coronavirus, se hallaban presentes unas cincuenta personas divididas en grupos de diez y manteniendo la distancia. “Fue el 7 de enero de 1967 cuando dos sacerdotes celebraron por última vez la santa misa en este santuario y firmaron en el registro de las misas.  Fray Sergey pudo recuperarlo el 9 de agosto de 2018, entrando en el pequeño convento poco después de que el terreno fuera limpiado de minas”, dijo fray Patton en su homilía.

Para leer el texto completo de Giovanni Malaspina:  custodia.org

Foto: Nadim Asfour/CTS