El Definitorio general se reúne con la Conferencia de Habla Inglesa en Albuquerque, EE. UU.

 

El Ministro general y su Definitorio se reunieron con la Conferencia de Habla Inglesa (ESC) en Albuquerque, Nuevo México, y San Miguel, Arizona, del 10 al 15 de octubre pasado, con el Hno. Jack Clark Robinson, OFM, Ministro provincial de la Provincia de Nuestra Señora de Guadalupe actuando como anfitrión de la reunión.

La ESC es una Conferencia internacional que incluye entre sus miembros a frailes de Los Estados Unidos, Canadá, Lituania, Malta, Gran Bretaña e Irlanda. La presencia del Definitorio general se sumó al número de naciones representadas, y la dimensión multicultural de la reunión se vio aún más intensificada por la participación de las comunidades hispanas y nativas americanas del área, tanto de los frailes como de otras personas.

Las sesiones de trabajo en la Misión de San Miguel, en el territorio de la Nación Navajo, se llevaron a cabo en el espacio evocador de un lugar de oración nativo americano semi-enterrado llamado Hogan. Allí, Fr. Kevin Mullen (Presidente) y los otros Ministros de la ESC hablaron sobre los muchos desafíos a los que se enfrentan la Iglesia y la Vida Religiosa en Europa y América del Norte. De igual manera describieron las extraordinarias instituciones, las maravillosas tradiciones y la creatividad y nuevas iniciativas presentes en las entidades de la Conferencia en ambos lados del Atlántico.

Para la mayoría de los participantes, lo más destacados del encuentro fue la oportunidad de encontrarse con las personas entre las cuales viven y sirven los frailes de la Provincia de Nuestra Señora de Guadalupe. Un encuentro con los feligreses hispanos en la Parroquia de la Sagrada Familia de Albuquerque, mostró el extraordinario espíritu y la vitalidad de esa comunidad. Los hermanos hispanos que allí viven están de verdad orgullosos de la energía que ellos y sus feligreses aportan a la Iglesia local.

Mientras los frailes viajábamos desde Albuquerque, los pueblos nativos americanos Pueblo y Navajo nos recibieron, como lo han hecho durante siglos, y hablaron con una intensa apreciación de la profunda riqueza espiritual de su propia cultura y tradiciones, así como también de su conciencia de ser bendecidos por su fe católica. El Ministro general aprovechó la oportunidad de esta visita para reconocer y pedir perdón por cualquier insensibilidad, falta de respeto o daño que los hermanos menores hayan causado en el pasado a estas comunidades. La amable aceptación de esta disculpa y su generosa oferta de perdón fue una experiencia profundamente emocional y espiritual en Laguna, Ácoma y San Miguel. Otra oportunidad para compartir la música, la espiritualidad y la hospitalidad del pueblo Navajo vino durante la celebración de la Eucaristía dominical en Fort Defiance y la comida con los asistentes que le siguió.

La belleza del desierto, con sus montañas y cañones, fue también una experiencia inolvidable. El descenso al Cañón de Chelly vivirá en nuestra memoria, al igual que Chinle, Window Rock, y muchos otros lugares a los que los frailes de la Provincia de Nuestra Señora de Guadalupe nos presentaron con infalible buen humor y generosidad. Fr. Jack y sus hermanos mostraron a sus visitantes que los EE. UU. son más, mucho más que las escenas de películas a las que estamos tan acostumbrados.