Del Ministro general: Actualización del Progreso Hacia la Recuperación (octubre de 2019)

Mis queridos hermanos de toda la Orden,

¡El Señor os dé su paz!

Me complace, una vez más, tener la oportunidad de escribiros para actualizaros sobre el proceso de rehabilitación en el que me encuentro por estos días. El pasado15 de octubre, tuve una cita médica de control con el cirujano ortopédico que realizó la operación inicial para reconstruir parte de mi pelvis, el acetábulo. De acuerdo con las radiografías, el hueso se está reintegrando lentamente, gracias a vuestras oraciones y apoyo, a un reposo prudencial para no ejercer ninguna fuerza o peso sobre la pierna izquierda y, por supuesto, a los 31 tornillos y 2 placas que ayudan a mantener todo unido. Es mi deber seguir evitando poner peso en la pierna izquierda al menos hasta finales de noviembre. Si todo sale bien, podría aumentar progresivamente el peso de la pierna izquierda durante el mes de diciembre. Sigo yendo a la fisioterapia tres veces por semana para trabajar la fuerza muscular, la flexibilidad y la fuerza en general.

Queda todavía una preocupación: la insuficiencia del cartílago en la articulación de la cadera izquierda para permitir el movimiento libre de la cabeza del fémur en la articulación pélvica. No tenemos aún certezas para determinar esto. Se revelará a medida que aumente el peso de la pierna izquierda y recupere lentamente la capacidad para caminar sin la ayuda de un caminador o de las muletas. No se puede descartar aún la posibilidad de que en algún momento se requiera una segunda cirugía para hacer lo que se conoce como reemplazo total de cadera en caso de que el cartílago se haya visto gravemente comprometido. Por favor mantened esta intención especial en vuestras oraciones.

Durante este tiempo de convalecencia, he recibido muchos mensajes de apoyo, cercanía y atención de todos vosotros, mis queridos hermanos, de los hermanos de la Primera Orden, de nuestras queridas Damas Pobres de la Segunda Orden, y de los miembros de la Orden Franciscana Seglar. Estoy muy agradecido con cada uno de vosotros y con todos aquellos que han expresado su preocupación y me han ofrecido su apoyo espiritual para acompañar mi rehabilitación.

Mientras seguimos el Sínodo Especial de los Obispos en la Amazonía, tengamos siempre presentes a las personas de la región de la cuenca amazónica en nuestras oraciones. Es verdad que mientras la Iglesia discute temas vitales para la supervivencia futura de los pueblos indígenas, del medio ambiente en la región y las implicaciones globales al no cuidarlo y protegerlo, y del futuro de la evangelización y la misión de la Iglesia, los detractores continúan desafiando la ortodoxia del Papa Francisco, desafiando a la Iglesia local en nueve países, y desafiando al pueblo de Dios en general. A pesar de todos los obstáculos que puedan existir, estamos llamados a permanecer fieles a las enseñanzas de Jesucristo que nos transmitieron los Apóstoles. Oremos para que Dios, que es misericordioso y lleno de bondad, pueda ayudar a todos los que profesan su fe en Jesucristo, a todos miembros de la Iglesia, y a otros cristianos, a pasar de una simple profesión verbal de la fe a una puesta en práctica efectiva y eficaz. La encíclica del Papa Francisco sobre ecología integral, basada en una visión bíblica y teológica consistente con la enseñanza de la Iglesia, continúa inspirando incluso cuando ella misma nos desafía. Esto se aplica directamente a nosotros, quienes profesamos la fe en Jesucristo y seguimos el ejemplo de San Francisco de Asís, el cual reconoció la interconexión de todas las cosas que comienzan y son sostenidas por Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, una relación de Trinidad expresada, según nuestro propio San Buenaventura, en y a través del universo creado.

Quisiera, además, invitaros a orar por todos los miembros de nuestra Orden, por la Iglesia y por el pueblo de Dios en países donde los disturbios civiles y los conflictos están dividiendo a las personas, y ocasionando destrucción de vidas y propiedades. Recordemos de manera especial Haití, Perú, Ecuador, Venezuela, Sudán del Sur, Egipto, Sudán, Benín, la Región Administrativa Especial de Hong Kong, Siria y otras partes del mundo que necesitan nuestra oración y nuestra solidaridad.

Que Dios os siga bendiciendo, mis queridos Hermanos de la Orden, y a todos los miembros de la familia franciscana. Oremos los unos por los otros y esforcémonos por poner en práctica nuestra fe. Deseo expresar una vez más mi más profundo agradecimiento a Fray Julio César Bunader, Vicario general que actúa en mi lugar, a los miembros del Definitorio general, al secretario general y a todos los ministros (provinciales, custodios, presidentes) que diariamente dan la vida por sus hermanos.

Deseándoos la bendición del Señor,

 

Chicago, octubre 18, 2019

 

Fraternalmente vuestro en Cristo y Francisco,

Fr. Michael A. Perry, OFM
Ministro general y Siervo

 

Prot. MG 150/19