Documento del Consejo Plenario OFM 2018

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice

… a los Hermanos Menores hoy

DOCUMENTO DEL CONSEJO PLENARIO OFM

12-28 de junio de 2018

Nairobi, Kenia

 

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PRESENTACIÓN

 

Queridos hermanos, ¡El Señor les dé su paz!

Les presento el Documento final del Consejo Plenario de la Orden 2018 y deseo hacerlo a partir de un trozo del Apocalipsis sobre el cual hemos reflexionado durante la lectio divina ofrecida a todo el Consejo:

 “Tienes perseverancia y has sufrido por mi nombre y no has desfallecido. Pero tengo contra ti que has abandonado tu amor primero. Acuérdate, pues, de dónde has caído, conviértete y haz las obras primeras. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Ap 2,3-5.7).

Un texto fuerte y directo que brota del amor del Señor por su Iglesia, reconociendo su perseverancia, tenacidad y fidelidad en soportar la persecución, al mismo tiempo le reprocha y la corrige porque ha abandonado la intensidad y la frescura del primer amor. Por tanto, la invita a recordar sus propias caídas para convertirse y volver a las “obras primeras”. 

Un itinerario que también para nosotros ha trazado el Señor invitándonos a escuchar su voz que nos llega hoy a través del mundo, de la Iglesia y de la Orden, exhortándonos a discernir cuáles caminos hemos de emprender para renovar nuestro amor a Dios, a la persona y a todo cuanto él ha creado, e impulsándonos a salir para emprender las obras a las que él nos llama hoy.

Una Palabra que siento como dirigida a mí y a toda la Orden. Ella, con fuerza e insistencia, nos exige convertirnos y volver a nuestra pasión original, acogiendo la acción del Espíritu Santo en nosotros con la misma apertura y pasión de nuestro seráfico padre S. Francisco. ¡Volver a nuestro primer amor!

Escuchando las muchas intervenciones y participaciones realizadas durante el CPO, constato con gozo que nosotros los Hermanos Menores estamos anclados profundamente en el Evangelio y en el ejemplo de Jesús. Y precisamente el Evangelio es el que nos ayuda a profundizar nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra capacidad de amar, y de soñar. Es el Evangelio el que nos invita a acercarnos a la pasión que Dios nutre por cada uno de nosotros de manera que la traduzcamos en nuestro compromiso concreto para con los hermanos, la Iglesia y el mundo. Es el Evangelio la fuerza y la luz para nuestra continua conversión. Todo esto nos llevará a una escucha concreta de nuestros hermanos, nos hará prestar oído a las esperanzas, a las desilusiones y a los sueños que cada uno lleva consigo.

Dejemos pues que el Espíritu nos conduzca a un renovado amor a la Trinidad y a los hermanos de la Orden. El Espíritu nos abrirá para escuchar la voz de Dios que habla en el mundo, y al mismo tiempo la voz que se eleva del Pueblo de Dios y de la creación. Dejémonos mover a nuestro “primer amor”, a Dios y a la centralidad de la Trinidad en nuestra vida, y así seremos impregnados en todo nuestro modo de pensar y de actuar.

He aquí, pues, el Documento, fruto de la reflexión de los Consejeros y del Definitorio general que vivieron el proceso sinodal, llegando a un texto que nos permite conocer mejor nuestra realidad y a todos nos ayuda a ponernos en actitud de escucha, oración y reflexión, para discernir y, por tanto, identificar caminos concretos para movernos en salida, respondiendo gozosos al Señor que nos llama a la conversión para una vida franciscana más auténtica en el mundo de hoy que cambia tan velozmente.

Espero que este texto nos permita a todos recorrer nuevamente los pasos indicados y realizar otros. Mi deseo, en efecto, es que todos ustedes, todas las Entidades, cada fraternidad y cada hermano prosigan el camino iniciado con el CPO y, a su vez, en los diferentes contextos en que viven puedan llevar adelante este proceso de escucha, discernimiento y salida.

El Documento se concluye con unas propuestas concretas sobre tres temas que consideramos fundamentales: nuestra identidad carismática, los jóvenes y el cuidado de la “casa común”. Esto no excluye que en los diversos países puedan ustedes considerar otros temas que aparecieron en el CPO o que tienen que ver con el contexto en que viven ustedes.

Por lo tanto, pido que cada Entidad de la Orden y cada fraternidad se pongan en este proceso y lo traduzcan en opciones de vida concretas.

Recuerdo además que el CPO y este Documento, fruto de un proceso de escucha y lectura de los signos de los tiempos, son parte importante del camino hacia el Capítulo general de 2021 en el cual hemos de reflexionar, discernir y decidir sobre la vida de la Orden en el próximo futuro, aprovechando las oportunidades que nos ofrecen la Iglesia y el mundo.

Finalmente quiero expresar mi gratitud a los Consejeros por la diligencia en la preparación y en el desarrollo de este proceso que nos ha hecho escuchar y discernir dónde el Espíritu de Dios está hablando a la Orden hoy. 

Roma 1 de noviembre de 2018
Fiesta de todos los Santos

Fr. Michael Anthony Perry, ofm
Ministro general y Siervo