El Instituto Magnificat de Jerusalén, un laboratorio de humanidad y convivencia | Franciscanos, Juventud y Fe

Desde hace dos años he estado encargado como Director del Instituto musical Magnificat, un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad. La escuela desde hace más de veinte años es uno de los proyectos educativos de la Custodia de Tierra Santa, lo que la hace especial y en cierto sentido única respecto a las Escuelas de Tierra Santa es que estudian y trabajan juntos   cristianos de todas las confesiones, hebreos y musulmanes. La mayoría de los alumnos son cristianos, mientras que la mayoría de los docentes on hebreos. Cada uno es acogido sin distinción de sttus social y sobre todo de credo religioso. Educar para la belleza mediante la música y hacer música juntos es el primer objetivo de nuestro Instituto, pero crecer en un ambiente multicultural y multi-religioso, en el respeto auténtico de todos es la base de nuestro método educativo.

No faltan pequeños obstáculos por superar, pero con mi equipo de estrechos colaboradores, una docente cristiana y una hebrea, programamos periódicamente proyectos, conciertos y giras al exterior procurando mantener un sano equilibrio entre quiénes han de participar, cuál repertorio se ejecutará y cuál mensaje queremos que llegue a nuestro público. Diariamente tenemos que atender a los pequeños y grandes desafíos inherentes a la complejidad del lugar en que nos movemos… Palestina e Israel, árabes e israelíes, cristianos y no cristianos… La espiritualidad franciscana es una sabia escuela de vida que permite a todos nosotros proponer a nuestros muchachos un verdadero laboratorio de convivencia, donde no es la tolerancia la que gobierna, sino la verdadera aceptación del otro para quien se la tiene sin prejuicios y con la máxima libertad.

La presencia de dos frailes, yo como Director, Fr. Alessandro como pianista y organista, y de algunos frailes como estudiantes, contribuye a ofrecer a todos, estudiantes y docentes y familias un clima de fraternidad yd e serenidad que procuramos garantizar a diario. La experiencia que estamos viviendo en el Magnificat es riquísima y como dije, llena de retos, pero estamos seguros de que en nuestro pequeño espacio estamos ofreciendo a nuestros muchachos lo instrumentos para saber vivir con libertad y madurez, con gozo y entusiasmo, en una fraternidad mundial cada vez más variada y multiforme.

 

Fr. Alberto Joan Pari, OFM
Custodia de Tierra sAnta

fralbertpari@gmail.com
YouTube: www.youtube.com/user/magnificatjerusalem


Este artículo es parte de una serie que describe el trabajo que los frailes están haciendo en todo el mundo para acompañar a los jóvenes en la fe. Estas historias son solo un ejemplo de la forma en que innumerables frailes caminan con los jóvenes hoy en día. A medida que los franciscanos nos preparamos para el Sínodo de los Obispos de 2018, Jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional. Que estas historias inspiren a todos los que las leen a un compromiso cada vez más profundo para compartir la alegría del Evangelio con nuestros hermanos y hermanas jóvenes.