Seminario Internacional para Formadores

Del 7 al 11 de abril de 2015 se ha celebrado en Roma, un Seminario para formadores y formadoras a la Vida Consagrada de todo el mundo, organizado por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica de la Santa Sede, dentro de las iniciativas programadas para el año dedicado en la Iglesia a la Vida Consagrada convocado por el Papa Francisco.

En el Congreso han participado más de 1.300 formadores, religiosos y religiosas, miembros de más 500 Ordenes, Congregaciones e Institutos; procedentes de más de un centenar de naciones. La asamblea dibujaba así un hermoso icono de la realidad de los formadores a la Vida Religiosa en nuestros días, mosaico caracterizado por la internacionalidad, la multiculturalidad y la inter generacionalidad.

El objetivo del Seminario era, a la escucha de la Palabra de Dios, en una perspectiva interdisciplinar, convocar a las diversas culturas donde formamos a confrontarse para reflexionar juntos sobre los fundamentos de la identidad de la Vida Consagrada en la Iglesia y en el mundo, y sobre las exigencias formativas en los contextos contemporáneos, en los que vivir y anunciar el Evangelio.

El Congreso bajo el lema “vivir en Cristo, según la forma de vida del Evangelio, formados a la Vida Consagrada en el corazón de la Iglesia y el mundo”, ha querido seguir alentando la renovación iniciada hace 50 años por el Concilio Vaticano II, desde una respuesta formativa positiva, tanto permanente como inicial, que continúe formando el corazón de los consagrados en la experiencia alegre del seguimiento “más de cerca” del Señor Jesús, en una sincera comunión eclesial, desde una pasión misionera por los hombres, según la multiforme variedad de carismas que el Espíritu suscita en su Iglesia.

La Secretaría General para la Formación y los Estudios OFM, invitó a participar en este Seminario al Comité Internacional y al Consejo Internacional del mismo SGFE, y también han participado otros formadores de diversas provincias de la Orden. De tal forma que, siendo 25 frailes, nuestra familia ha sido el grupo de formadores masculino más representado en el Seminario.

El Seminario se inició con vigilia de oración en la Parroquia Franciscana de Gregorio VII y se clausuró con una solemne celebración de la S. Misa en la Basílica de S. Pedro, tras la cual los participantes fueron recibidos en una audiencia con al Papa Francisco, que les animó, a “vivir con alegría este ministerio de la formación, con la certeza de que no hay nada más hermoso en la vida que el pertenecer con todo el corazón a Dios, y dar la vida al servicio de los hermanos”.

Durante el Seminario, los formadores enviaron un mensaje de oración y solidaridad a las comunidades cristianas perseguidas en diversos pueblos de la tierra, mostrando su cercanía y fraternidad con los más débiles, en comunión con los consagrados y consagradas que en tantas periferias del mundo sufren por su condición de cristianos y religiosos.

Como fruto del Seminario, se elaboró un Mensaje final, que al hilo de las Bienaventuranzas, asume la tarea de la formación, permanente e inicial, y la formación de formadores, como el compromiso evangélico de servicio, para transmitir la alegría de seguir a Cristo a través de las mediaciones del acompañamiento y del discernimiento, en un horizonte evangelizador y misionero, en donde todos, candidatos, formandos y formadores, somos llamados a dejarnos formar cada día por Jesús, el único Maestro, que nos llama a ser para toda la vida “discípulos y misioneros”, en la Iglesia “en salida”, según el carisma dado a cada fundador.