“Estos en cambio fueron hombres de fe, cuyos méritos no han quedado en el olvido” | Homilía para la Fiesta de Todos los Santos de la Orden Seráfica

La Custodia de Tierra Santa alberga la 4ª Conferencia Internacional para los Comisarios de Tierra Santa del 26 de noviembre al 2 de dicembre de 2018 en el Monasterio de San Salvador en Jerusalén. La conferencia se titula “Cuidado pastoral para la peregrinación: acogida, memoria, evangelización”.

Para la fiesta de Todos los Santos de la Orden Seráfica, el Ministro general, Fr. Michael A. Perry, compartió la siguientes palabras en la santa Misa. El texto completo en inglés se puede leerse aquí.

 

HOMILÍA

Está escrito en el libro de Sirácides:

 “Estos en cambio fueronhombres de fe, cuyos méritos no han quedado en el olvido. En sus descendientes se conserva una rica herencia…,”(44,10-11).

Lo que llama la atención en la presentación del Sirácides es el lugar que él otorga a los seres humanos en el plan de salvación de Dios. Dios creó los seres humanos y ha infundido en cada persona la capacidad de entrar en relación con Dios y relacionarse los unos con los demás. Al mismo tiempo, el escritor reconoce también que demasiado frecuentemente nosotros los seres humanos huimos de Dios por uno de tantos motivos.

[…]

Cuando apartamos nuestros ojos de Dios, de la realidad trascendente que tiene el poder de abrir nuestra limitada realidad histórica y la realidad del pecado, a algo mucho más grande, entonces comenzamos a pensar y a obrar como dioses, creyendo que tenemos el poder de decidir en todas las cosas, incluidas las decisiones sobre la vida inocente, la promoción de la violencia, de la injusticia, pensando sólo en nosotros mismos.

[…]

Esto nos lleva al centro de nuestra celebración litúrgica de hoy. Estamos invitados a hacer presente a través de nuestras oraciones, y todavía más importante, en el modo como abrazamos y vivimos nuestra vocación de discípulos misioneros del Resucitado, el Señor Jesús. Todos: hermanos de la Orden seráfica: Conventuales, Capuchinos, OFM, TOR, Hermanas Clarisas, Concepcionistas, Congregaciones de la Tercera Orden, Religiosos y Religiosas, franciscanos seglares, en verdad todos aquellos que se han empeñado en vivir la vida evangélica, que ‘han combatido la buena batalla, han terminado su carrera y han conservado la fe’(cfr. 2Tim 4,7). Reconocemos que estos nuestros hermanos fueron como nosotros sencillos, pecadores, limitados seres humanos, llamados a poner sus vidas en las manos de Dios, llamados también a abrir los ojos, los corazones y sus manos para reconocer la presencia del misterio de Dios en todas partes del mundo, respondiendo y cumpliendo las obras d Dios. Al final, los que son considerados santos de Dios, miembros definitivos de la Orden Seráfica trataron de vivir su vocación evangélica con sinceridad y apertura, viviendo el doble mandamiento del amor, el amor hacia Dios, y el amor hacia el prójimo: Estos en cambio eran hombres de fe, cuyas obras buenas no han quedado en el olvido (cfr. Si 44,10).