DECLARACIÓN DE LA PRIMERA REUNIÓN DE HERMNAOS LAICOS EN ASIA

 

Se reunieron 36 hermanos laicos de seis entidades de la Conferencia de Asia Oriental en el histórico Primer Encuentro de hermanos laicos celebrado en Asia, en Sungsimwon, Sancheong, Corea del Sur, del 3 al 7 de abril de 2017.

La reunión fue convocada para brindar a los hermanos laicos de Asia la oportunidad de compartir sus experiencias de vida y vocación franciscana para apoyarse, fortalecerse e inspirarse mutuamente. Además, la reunión responde al llamamiento de la Orden para una intensificación de la formación permanente entre los hermanos laicos a través de la reflexión comunitaria. Por último, la reunión desea aportar sugerencias concretas al Consejo Plenario 2017, en el que se discutirá el papel de los hermanos laicos en el mundo contemporáneo.

Entre las propuestas hechas por los hermanos durante la reunión es apoyar  a la Curia general en su movimiento y esfuerzo por reclamar y recuperar la novedad de nuestra vocación franciscana como INSTITUTO MIXTO. También hicieron una recomendación a la Secretaría General de Formación y Estudios para que elabore una guía o políticas de animación siguiendo las recomendaciones del Hno. Bill Short, OFM para que se haga una formación franciscana común más intensiva después del noviciado que no sea puramente académica y sin garantía de ordenación.

El siguiente texto es un extracto de la Declaración Oficial. Para obtener el texto completo en inglés, haga clic aquí o descargue el PDF.

 

Vosotros sois todos hermanos… (Mt 23, 8)

 

Nosotros, 36 hermanos laicos de seis entidades de la Conferencia de Asia Oriental, reunidos para el histórico Primer Encuentro de hermanos laicos en Asia celebrado en Sungsimwon, Sancheong, Corea del Sur, del 3 al 7 de abril de 2017 nos regocijamos en el don de la vocación y la hermandad que todos hemos recibido de Dios. En medio de nuestra diversidad de lenguaje, historia y cultura nos unimos en la oración, la reflexión y el estudio durante los últimos cinco días de nuestra reunión. Con el salmista todos decimos: “¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos vivan juntos en unidad! (Sal 133, 1).

 

Hermanos en Nuestro Tiempo

Las presentaciones de Fr. William “Bill” Short, OFM, nuestro orador principal, Fr. Siniša Balajić, OFM y Fr. Lino Gregorio Redoblado, OFM nos hizo conscientes de los tiempos difíciles en que nos encontramos los hermanos en el día de hoy. Un estudio de nuestra historia como Orden nos hizo apreciar la visión de nuestro hermano Seráfico donde todos están llamados a ser hermanos, sin distinción de clérigos o laicos, en donde todos están llamados a compartir la tarea común de predicar la penitencia con su vida y sus palabras (Rnb 17).

Nos inspiran los brillantes ejemplos de notables hermanos laicos de nuestra historia como Fr. Diego de Alcalá, Fr. Bernardino de Laredo, Fr. Pedro de Gante, Fr. Juan Clemente y muchos otros que no solo son modelos de santidad y caridad sino también de sabiduría y gran erudición.

[…]

 

Hermanos que saben leer el salterio…

El hermoso compartir de Fr. Bill Short, OFM también nos hizo conscientes de la importancia de la formación intelectual de los hermanos. Como se dice en la Regla no bulada, los hermanos que pueden leer el Salterio ciertamente pueden hacerlo, ya sean clérigos o laicos.

Desafortunadamente, un análisis minucioso del problema apunta hacia una tendencia mundial a considerar la vocación de los hermanos laicos como intelectualmente inferior a la de los hermanos clérigos. Esta distinción se pone de manifiesto en la selección de hermanos más inteligentes para convertirse en sacerdotes y aquellos con menor nivel de educación como hermanos laicos. Esta disposición actual está muy lejos de la visión de san Francisco. La disminución del número de hermanos laicos ha alarmado a nuestros últimos ministros generales y, por lo tanto, han pedido un cambio radical de mentalidad (Fr. Giacomo Bini, OFM, Informe al Capítulo general 2003).

Para ello, debemos ser conscientes una vez más de que solo hay una vocación, es decir, ser un fraile menor. Ser un hermano laico o un clérigo es un modo o manera de vivir nuestra vida como “hermanos menores”.

[…]