Hermanos Franciscanos lituanos organizan una expedición extraordinario en Siberia

Franciscanos lituanos organizaron una extraordinaria expedición en Siberia (Federación de Rusia) del 13 al 25 de agosto de 2017. Un grupo de 12 personas viajó a la tierra de la tundra donde miles de lituanos fueron exiliados y encarcelados durante el régimen soviético. Las cruces encontradas en las tumbas fueron las que mejor han florecieron en esta tierra de eterna escarcha y nieve en los años cincuenta y sesenta.

El objetivo principal de este viaje fue honrar y recordar a Fr. Augustinas Dirvele, OFM, que fue capturado por los soviéticos después de la ocupación de Lituania. Fr. Augustinas, junto con otros muchos intelectuales, científicos y sacerdotes, fue condenado y llevado a esta tierra del Gulag, donde murió como mártir de la fe.

Nacido en 1901, Fr. Augustinas fue una de las personas más influyentes de Kretinga durante el período de entreguerras. Fundó la St. Anthony High School, construyó una gruta de Lourdes en honor de la Virgen de Kretinga, estableció una imprenta franciscana y prestó sirvió como Ministro provincial de la Provincia de San Casimiro en Lituania de 1936 a 1939. Fr. Augustinas también fundó la congregación de las Hermanas de San Francisco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para ayudar a los frailes en sus misiones. Fue un famoso predicador y misionero.

Fr. Augustinas fue arrestado el 12 de julio de 1940 mientras intentaba cruzar la frontera con la URSS-Alemania. Fue condenado a ocho años de prisión y trabajó en el Gulag de Kosju (región de Pechora). Aún no se ha esclarecido la manera en que murió. Algunos testigos dicen que escapó del Gulag y desapareció. Otros dicen que murió en Taiga o quizá fue devorado por osos. La expedición de agosto de 2017 tenía la intención de construir una cruz en memoria de Fr. Augustinas Dirvele, OFM.

El grupo estuvo formado por Fr. Algirdas Malakauskis (Ministro Provincial), Fr. Andrius Nenenas (Vicario provincial), Fr. Alvydas Virbalis (Director del Gimnasio Franciscano), y otros representantes del Gimnasio, Sor Grazina Dapsauskyte de la Congregación de las Hermanas de San Francisco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Monika Midveryte (Coordinadora de Comunicaciones) y otros laicos

Los viajeros volaron a Moscú y luego tomaron un tren al norte de Moscú en Vorkuta. Su primera parada fue en la ciudad de Pechora, donde se hizo una cruz para Fr. Augustinas Dirvele. El día siguiente fue el día más importante de la expedición. El grupo se fue más al norte y llegó al pueblo de Kosju donde Fr. Augustinas fue exiliado. Exploraron los alrededores de Kosju y finalmente decidieron construir una cruz en un antiguo cementerio de prisioneros. Después de construir la cruz, el grupo celebró la santa Misa y rezó por todas las víctimas del régimen soviético y por todos los pobladores de Rusia. Durante la homilía, los miembros de la expedición recordaron una vez más a Fr. Augustinas, que se mantuvo fiel a su vocación franciscana hasta el final: consoló y alentó a sus compañeros de prisión, escuchó sus confesiones y les celebró Misas. El P. Augustinas aceptó el sufrimiento como parte inseparable de la vocación franciscana y de la vida humana.