Jerusalén: las tres religiones, de nuevo juntas contra el coronavirus

Tras el encuentro organizado, hace algunas semanas, por el Ayuntamiento de Jerusalén, los líderes religiosos de la Ciudad Santa se encuentran de nuevo para rezar juntos. Al Hotel King David, en la parte oeste de Jerusalén, llegan los grandes rabinos de Israel —el sefardita Yitzhak Yosef y el ashkenazí David Lau—. Son ellos los que componen la oración que pide el fin de la pandemia del coronavirus.

Rabino DAVID ROSEN
Director Departamento Asuntos Internacionales Interreligiosos del AJC
«Esta tragedia es también una oportunidad. Nos permite comprender lo que es verdaderamente importante en la vida, y para la comunidad religiosa es también una oportunidad importante de reunirse juntos, para expresar la fe que compartimos en el único creador y guía del mundo. A menudo el Omnipotente utiliza —si queremos llamarlos así— amenazas y peligros para llevar a los hombres a hacer lo que es bueno y necesario, y tal vez esto sea un ejemplo de ello.»

Es común el salmo 121, que pone punto y final a la oración interreligiosa, aunque son diferentes las lenguas en las que se reza. Codo a codo, pero siempre manteniendo la distancia de seguridad de dos metros, están el administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén y el patriarca ortodoxo, Teófilo III, el guía espiritual de los drusos Mowafaq Tarif y los dos imanes musulmanes Gamal el Ubra y Agel Al-Atrash.

Mons. PIERBATTISTA PIZZABALLA, OFM
Administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén
«Este virus no conoce fronteras de política, raza o religión, y ha conseguido hacer algo muy extraño, sobre todo aquí en Jerusalén; Hacer que los fieles de credos diferentes —judíos, cristianos, musulmanes y drusos— recen al mismo tiempo la misma oración juntos. Esperamos poder continuar en esta dirección, no solo para combatir el virus sino para estar más unidos entre nosotros.»

En pocas semanas en Jerusalén se han concentrado las principales fiestas del año para las tres religiones: La Pascua judía, la cristiana, el inicio del mes de Ramadán.

Al unir a los fieles del único Dios, se comprometen a adaptar sus propias tradiciones y liturgias a las restricciones anticontagio.

Rabino DAVID ROSEN
Director Departamento Asuntos Internacionales Interreligiosos del AJC
«No recuerdo haberme enfrentado a una situación como esta. Gran parte de nuestra vida litúrgica es común, pensada para estar juntos, pero hemos tenido que encontrar la manera de hacerlo sin estar físicamente uno junto al otro. Hemos comenzado a utilizar muchas aplicaciones como Whatsapp o Zoom. Que son muy importantes pero, sin embargo, a menudo cuando desarrollamos ciertas tecnologías estas tienden a tomar el control de nosotros. Estos son algunos de los peligros que habremos de tener en cuenta en la era post-pandemia, también en referencia a la manera en que educamos y guiamos a nuestras comunidades.»

Fuente: cmc-terrasanta.org