Los Franciscanos en Libia

Durante los siglos XII y XVII los cristianos capturados y esclavizados por los corsarios fueron el origen del cristianismo en Trípoli, Libia. Entre ellos había un pequeño número de franciscanos que después de ser liberados en 1630 permanecieron en la ciudad para ayudar a los católicos en esclavitud. La Misión Franciscana en Trípoli se fundó en 1643, finalmente fue elevada como Vicariato Apostólico confiado a la Orden en 1912 por Pío XI.

La vida religiosa en Trípoli fue bastante intensa, tanto así que en 1952 comenzó a celebrarse la procesión del Corpus Christi. El 1° de septiembre de 1969, un grupo de oficiales del ejército dirigido por Muammar Gaddafi reclamó el poder y fundó la República Árabe de Libia. En julio de 1970, el Consejo Revolucionario ordenó la expropiación de todos los bienes italianos y eclesiásticos. En el mes de septiembre del mismo año el Vicario Apostólico de Bengasi fue expulsado, la catedral de Trípoli cerrada y transformada en mezquita. El gobierno libio cedió la iglesia de San Francisco como lugar de culto para los católicos. Hasta la fecha, esta es la única iglesia abierta en Trípoli.

Con la revolución del 2011, muchos frailes y todas las congregaciones femeninas, excepto las Misioneras de la Caridad, abandonaron el país. Actualmente, la presencia de la Iglesia en Trípoli se compone de seis hermanas, el Vicario Apostólico, Mons. George Bugeja OFM, y Fr. Magdy Helmy OFM de Egipto. En Bengasi, dos frailes ejercen su ministerio: el Administrador Apostólico, Fr. Sandro Overend Rigillo OFM, y Fr. Piotr Borkowski OFM, de Polonia.

Los últimos años no han sido fáciles debido a las diversas situaciones de lucha e inestabilidad, sumándose la situación de los migrantes y refugiados. La situación está mejorando en miras a las próximas elecciones del 24 de diciembre del 2021. Las embajadas están regresando, así como los trabajadores extranjeros de Egipto, Italia, Malta, Turquía y otros. Actualmente, la Iglesia atiende a filipinos, nigerianos y sudaneses del sur, así como a otras comunidades más pequeñas procedentes de la India y de Costa de Marfil.

Los franciscanos de Libia están buscando dos frailes, uno para Trípoli y otro para Bengasi, que puedan dedicar al menos un año a este ministerio encomendado a la Orden. Es necesario conocer la lengua inglesa, ya que es el idioma que se utiliza para las celebraciones litúrgicas. Quien esté interesado o desee obtener más información puede contactarse con ellos a través de la Oficina de Misiones y Evangelización de la Curia General enviando un correo electrónico a missgen@ofm.org.