Manifiesto por la Ecología Integral: Carta de Taranto

Taranto es una ciudad del sur de Italia, en una posición estratégica en el Mediterráneo, una ciudad rica en historia y belleza natural, pero que alberga la mayor acera de Europa, que se ha convertido en el emblema de un desarrollo erróneo e insostenible que ha provocado una grave crisis socioambiental durante décadas, generando un fuerte conflicto entre el medio ambiente, la salud y el trabajo.

Lugares como Taranto están por todo el mundo, territorios sacrificados en nombre del desarrollo. Es el coste social y medioambiental de un bienestar que sólo ha mirado al crecimiento económico. Como franciscanos, queremos partir de aquí, de los territorios heridos, para desencadenar procesos virtuosos capaces de remendar el vínculo entre el hombre y la naturaleza, para decir que urge otra forma de hacer economía, que podamos mirar la realidad con ojos nuevos, cuidando el grito de la tierra y de los últimos, según el paradigma de la ecología integral del Papa Francisco. Estamos en Taranto para asumir el reto de nuestro tiempo y contribuir a una revolución cultural, a un cambio de pensamiento y de actuación, para habitar la casa común de una manera nueva.

El Manifiesto por la Ecología Integral nació tras un viaje de cuatro años entre la Universidad Pontificia Antonianum, la Cámara de Comercio de Taranto, la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de los Hermanos Menores de Italia y Albania, Askesis, Costellazione Apuliae, Happy Network y la Gran Mezquita de Roma. 

Empresarios, académicos y clérigos reflexionaron sobre cómo desencadenar un nuevo paradigma y una nueva forma de hacer negocios desde la perspectiva de la ecología integral.

El Manifiesto pretende interpelar, en un proceso abierto hecho de textos e imágenes, a jóvenes, empresarios, religiosos, profesores universitarios, políticos y a todos los ciudadanos, centrándose en el área mediterránea, encrucijada de diferentes pueblos, religiones y visiones culturales.

En efecto, el Mediterráneo, precisamente por su carácter polifacético, se convierte en un espacio precioso para aprender el alfabeto de la casa común y promover caminos de ecología integral, mirando a las generaciones futuras y desencadenando el principio de cuidado y esperanza en un futuro mejor.

 

 Manifiesto por la Ecología Integral

 Convocados por el asombro ante la belleza de la casa común, la Tierra,

Madre que nutre y gobierna la fraternidad humana.

Inquietante por su grito que se funde con el lamento de las Víctimas de toda discriminación, de nuestra generación y de la futura.

Listos para denunciar el drama de la alteración del clima, reducción de la biodiversidad, emergencia de residuos, degradación.

Habitamos, custodiando con responsabilidad creativa, una entrega que se entregará enriquecida a las generaciones futuras.

Y agradecidos a la Belleza de lo Verdadero y lo Bueno, sentimos el límite de nuestra profesionalidad y competencia y la urgencia de un compromiso con el cuidado de la vida, verdadero objetivo del ejercicio transdisciplinar del conocimiento y la acción.

Vemos la inteligencia de la correlación junto a la búsqueda de los porqués, convencidos de que no hay verdad sin compartir, no hay «unidad de conocimiento» sin la debida autonomía epistemológica de cada disciplina, no hay inclusividad sin la integración de perspectivas incómodas o no orgánicas con la propia visión, prefiriendo lo que confirma y tranquiliza, no hay interconexión sin la identificación de formas de comunicación que permitan el intercambio, la confrontación, hasta la realización de la fraternidad universal.

Acariciemos la visión de una nueva sociedad civil, dedicada a construir la fraternidad, cantada por Francisco de Asís, el santo patrón de los devotos de la casa común.

Nos importa la defensa del derecho de cada persona a ser hermano de todos, respetado en su propia búsqueda de la verdad, según los principios de su fe, fundamento de la esperanza de un más allá que será verdadera comunión.

Fomentemos la fraternidad entre los pueblos del Mediterráneo llamados a construir la casa de la paz, mediante un nuevo paradigma de mercado y trabajo, aplicado por una empresa al servicio del ser humano, guardián del jardín.

Y con ustedes buscamos nuevas palabras para la ecología integral…

Por un lenguaje de cuidado y paz…

Ecología: hogar, vivienda, familia, trabajo, economía, tecnología, ciencia, tierra, cosmos, vida, maravilla, cuidado

Cuidar: curar, acoger, escuchar, acoger, compartir, con-patir, esperar, generar, creer, dar…

Integral: honestidad, integridad, inclusión, interdependencia, interconexión, corresponsabilidad, fraternidad, cuidado…