Más allá del CPO: ¿qué sucederá después?

¡Es difícil creer que solo faltan dos días para que el Consejo Plenario llegue a su fin! Mientras que nos preparamos para salir de Nairobi, la gran pregunta que nos hacemos es ¿qué sucederá después?

La finalidad del Consejo Plenario, tal como se expresa en el artículo 194 de las Constituciones generales, es ayudar al Ministro general y a su Definitorio a gobernar e inspirar a la Orden, a mejorar las relaciones entre las entidades, a profundizar la comunicación entre la Curia general y las Conferencias (y entre las mismas Conferencias) y ayudar a preparar el próximo Capítulo General.

El Ministro general, en nombre del Definitorio general, ha asegurado a los miembros del Consejo que el trabajo de revisar todos los informes de las Conferencias, así como el material que ha surgido durante el CPO, abundante y precioso, comenzará inmediatamente después del regreso a Roma. Después de haber estudiado toda la documentación, el Definitorio general preparará el documento final del Consejo Plenario para toda la Orden.

Es muy probable que el Definitorio general, basándose en las deliberaciones del Consejo Plenario, proponga diversas iniciativas a nivel de toda la Orden, por ejemplo, respuestas a la realidad de la migración, a los desafíos presentados por la Encíclica de Papa Francisco Laudato Si, evangelización y misión, etc. Esto contribuirá a crear un sentido más profundo de pertenencia a una hermandad mundial que está llamada a vivir y actuar como participantes en nuestro hogar común. Una fraternidad comprometida con la promoción del desarrollo humano y espiritual integral de acuerdo con la tradición y el carisma franciscano católico. Cada uno de los delegados debe ser un embajador de la experiencia del CPO y compartir los frutos de la reunión en sus respectivas Conferencias y entidades.

“Debemos recordar a los frailes que estamos de viaje, la itinerancia no es solo un medio para renovar nuestras vidas, sino que contiene las semillas mismas de esta renovación”, ha dicho el Ministro general Michael Perry. “Sin movimiento, ya sea interno (espiritual) o externo (estructural), no habrá conversión, ¡es así de simple!”