Mensaje de la UCLAF por su 50 aniversario a todos los hermanos de la Orden

Los Ministros provinciales y Custodios provenientes de las cuatro Conferencias que conforman la UCLAF, nos hemos reunidos desde el 28 de octubre al 2 de noviembre en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, con la presencia entre nosotros de nuestro hermano Ministro general, Vicario general, los dos Definidores por América latina, el animador general de JPIC y otros hermanos invitados de la UCLAF.

Este año en comunión con los 50 años de Medellín celebramos también el jubileo de la creación de este espacio de animación de la Orden bajo el lema: “50 años de la UCLAF, Memoria y Profecía”.

Memoria porque agradecemos los dones y la siembra de muchos hermanos que fueron parte de estos 50 años, mediación significativa en la animación de nuestro carisma y en el movimiento que significó la propuesta del Concilio Vaticano II y de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas.

Memoria agradecida que nos llevó a celebrar en un ambiente festivo la riqueza histórica de la UCLAF, que nos permite y compromete a seguir haciendo camino. Agradecemos a los hermanos Javier Mac-Mahón, Salvador Gurrieri; Tarcisio Schmidt, Edgar Santos; Guido Zegarra, iniciadores de esta historia, entre otros, que viven entre nosotros y nos animan a la esperanza.

Profecía porque los Hermanos Menores somos hijos y herederos de una Iglesia profética, misionera y de mártires. Los testimonios de Mons. Romero recientemente canonizado, de los hermanos Fr. Tulio Maruzzo ofm y Luis Obdulio Navarro ofs Mártires de Guatemala, entre muchos otros, reclama en nosotros una renovada entrega en nuestra carismática forma de mirar, comprender y transformar la realidad. Queremos vivir el Evangelio, fuente de nuestra vida y misión, para hacer profecía de mayor dignidad y humanidad para los empobrecidos de nuestro Continente.

Profecía porque reunidos para conocer, comprender y compartir lo que el Señor nos dice en el presente de nuestras Entidades, hemos tomado conciencia de las sombras y de los desafíos a los que nos interpela nuestro continente: la violencia que en diversas formas se deja sentir; la movilidad humana de miles de hermanos nuestros que migran a otras tierras; nos duele la situación sociopolítica y económica en varios de nuestros países, entre ellos, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Haití, la situación reciente en Brasil y nos lastima la miseria de nuestra Iglesia en sus escándalos.

Profecía porque nos sentimos desafiados por el caminar de nuestros pueblos en esperanza y solidaridad; por el llamado carismático del cuidado de nuestra Casa común, la hermana y madre tierra; por el impulso de nuestros jóvenes; por la búsqueda de renovación del Papa Francisco; y por lo que el Espíritu dice a los hermanos Menores en el reciente documento del CPO.

Memoria y Profecía, porque como discípulos y misioneros renovamos nuestra identidad carismática de hermanos y menores para seguir anunciando el Reino de un Dios que vive en medio nuestro, que nos anima a la apertura y al discernimiento, a la imaginación y a la creatividad ante los desafíos contemporáneos.

Memoria y Profecía porque creemos en los nuevos caminos de encarnación del carisma. Con los ojos y el Espíritu de Jesús de Nazaret y de nuestro hermano Francisco, renovamos nuestra identidad de hermanos y menores entre los pobres, cualificación de nuestra vida, y como nos enseñó el Consejo Plenario de Bahía, “los pobres son nuestros maestros, los pobres nos evangelizan”.

Hemos acordado:

Animados por la fe de nuestros pueblos, por sus plegarias y compromisos; y en el abrazo materno de la Guadalupana los saludamos agradeciendo sus fidelidades deseándoles la Paz que viene de Dios.

 

Hermanos Ministros y Custodios Provinciales
 de América Latina y el Caribe