El Ministro General en la Asamblea de la Custodia Franciscana del Caribe

Del 5 al 8 de septiembre, en la Casa Misión Claret de Puerto Rico, la Custodia del Caribe “Santa María de la Esperanza” celebró su asamblea anual con la presencia del Ministro general Fr. Michael A. Perry.

La Custodia, dependiente de la Provincia de Aránzazu de España, está conformada por veintiséis hermanos, de los cuales veinte profesos solemnes y seis profesos temporales. Viven en Puerto Rico, República Dominicana y Cuba y están distribuidos en seis fraternidades. Los hermanos atienden seis parroquias, un colegio, un dispensario médico y el Proyecto “Nueva Esperanza” que apoya anualmente en su desarrollo integral a aproximadamente 400 niños de bajos recursos.

La Asamblea, en la que participaron dieciséis profesos solemnes miembros de la Custodia, contó también con la presencia del Ministro general Fr. Michael Perry, en su primer día de actividades y de Fr. Ignacio Ceja, Definidor general. El encuentro dio inicio con la apertura y bienvenida de parte del Custodio Fr. Gerardo Vargas y el saludo, vía skype, del Ministro provincial Fr. Juan María Martínez de Ilarduia.

Posteriormente el Custodio dio la palabra al Ministro general, quien recordó a los hermanos que la razón del encuentro y de su presencia en el mismo es unir esfuerzos para buscar formas concretas que nos permitan profundizar nuestra identidad franciscana y fortalecer el sentido de pertenencia a la Fraternidad universal, ampliando los horizontes de nuestras fronteras mentales y estructurales de modo que demos testimonio de las razones de nuestra esperanza y fe en Jesucristo.

Fray Michael agradeció a los hermanos por las presencias que conforman la Custodia, por las innumerables y sorprendentes cosas que desde allí hacen los hermanos, por su fe en Dios y por su buena voluntad para escuchar la voz del Buen Pastor. Reconoció también que la historia de la Orden en la región es testigo de los esfuerzos y sacrificios de tantos hermanos por llevar la Buena nueva de Jesucristo.

Les habló también de la comunicación y colaboración interobediencial entre las familias de la Primera Orden, de la llamada a salir a las periferias como exigencia de nuestra fe, de nuestro llamado a la misión, de la situación económica de la administración general, de los principales desafíos que enfrentamos como Orden, asi como de las llamadas que experimentamos desde el ministerio del Papa Francisco, entre las que destacó:
– La llamada a ser una Orden de hermanos que buscan renovar cada día su relación personal con Jesucristo,
– a ser una Orden que busca el camino de la fraternidad, la minoridad y simplicidad de vida, abrazando el valor evangélico de vivir sin nada propio, siendo verdaderamente libres y siendo amigos y hermanos para los pobres y marginados, para los refugiados, etc.
– a ser una Orden caracterizada por un espíritu del diálogo en todas la áreas de la vida, tanto entre los hermanos como también entre las instituciones y pueblos, que promueve los valores del Reino de Dios,
– a ser una Orden caracterizada por un renovado espíritu misionero franciscano, donde los hermanos se sienten convencidos por Cristo para salir juntos a compartir la buena noticia de Jesucristo como un testimonio de vida y fraternidad,
– a ser una Orden profundamente comprometida en combatir toda forma de pecado social (San Juan Pablo II, 1984, Reconciliación y Penitencia, par. 16), comprometida con los valores transversales de justicia, paz, integridad de la creación y reconciliación.
– a ser una Orden que demuestra los valores bíblicos y franciscanos de la transparencia ética del uso del dinero.
– a ser una Orden cuyos miembros a nivel de conferencias, y entre provincias y custodias, están comprometidos con la búsqueda de un camino de colaboración inter-conferencia, inter-provincia e inter-entidad, de manera seria, progresiva e intensa.
– a ser una Orden que reconoce la dignidad bautismal de los laicos,
– a ser una Orden que nutre la esperanza y el sueño que “todos sean uno”, según el cual las tres ramas de la primera Orden – OFM, OFM Conventuales, OFM Capuchinos- puedan comenzar un proceso de diálogo, intercambio, colaboración, emprendimiento e itinerarios espirituales y fraternos que permitan crear las condiciones para la re-unificación de las tres Órdenes en una Orden de Frailes Menores.

Finalmente invitó a los hermanos de la Custodia a profundizar los lineamientos del documento Ite nuntiate con el fin de vivir un profundo y existencial redimensionamiento de la vida espiritual, fraterna, y misionera, y de las estructuras, que han de estar siempre al servicio de nuestra forma vitae.
El segundo día de la asamblea, el Definidor general Fray Ignacio Ceja invitó a los participantes a caminar en sintonía con el dinamismo de la Orden, haciendo memoria de la celebración del Capítulo general 2015, del Documento final y las Decisiones capitulares, y recordándoles el tema sexenal y las directrices de animación propuestas por el Definitorio general para los años 2016 y 2017.

El tercero y cuarto día de la Asamblea, luego de tratar algunos asuntos particulares de la Entidad, acompañados por Fray Jit Manuel Castillo, Vice Custodio del Caribe y Fray Edwin Alvarado, Ministro provincial de Centroamérica, los hermanos reflexionaron y se ejercitaron en las etapas de la planeación y programación, en vistas a la elaboración del Plan global de la Custodia.

La Asamblea concluyó la tardes del jueves, con la celebración eucarística presidida por el Custodio Fray Gerardo Vergas, quien agradeció a Dios por los dones recibidos durante estos días, y a cada uno de los participantes en este importante encuentro por su entusiasmo y disponibilidad.