Nuestra Custodia en Marruecos, testimonio secular y fiel

Los frailes de la Custodia de los Protomártires de Marruecos están muy contentos con la decisión del Ministro General de acudir personalmente a la Visita Canónica de la Custodia en vez de enviar a su delegado, dijo Fray Manuel Fernández Corullón, Custodio de Marruecos, contento por el hecho de que Fray Massimo Fusarelli, Ministro General, esté presente durante estos días en Marruecos para preparar el Capítulo Custodial que se celebrará en Rabat del 18 al 22 de abril del 2022.

Fray Manuel añadió también que “esta visita del Ministro General servirá para conocer más de cerca la realidad de la Custodia, los servicios que ofrecen los frailes y su inserción en la Iglesia particular y en la sociedad marroquí; también nos permitirá seguir buscando y acompañando a los frailes de toda la Orden que quieran servir en esta primera misión de la Orden”.

La presencia franciscana en Marruecos se remonta a la época de San Francisco, cuando, al inicio del invierno de 1219, Fray Berardo de Calvi, Fray Pedro de San Gemini, Fray Otón de Stroncone, Fray Acursio y Fray Adyuto, enviados por San Francisco, vinieron a Marrakech en una misión que terminó con el testimonio de su martirio como para indicar que, si como Hermanos Menores nacimos en Asís en Santa María de los Ángeles de la Porciúncula, podemos decir que en Marrakech fuimos bautizados con la sangre de los cinco primeros mártires.

La presencia en medio del Islam, deseada por Francisco de Asís como lo leemos en el capítulo XVI de la 1ª Regla, configura los inicios misioneros de la Orden: “la inculturación, viviendo en medio del pueblo, como instrumentos de paz y de justicia, sin promover disputas ni rencillas, con el testimonio dialógico de la fe, mostrando que se es cristiano; con el discernimiento y el reconocimiento del otro y, si le place a Dios, anunciando su palabra”.

La Custodia de Marruecos cuenta actualmente con 20 frailes, distribuidos en seis conventos a lo largo del país. Los hermanos proceden de diferentes naciones como Brasil, Colombia, Costa Rica, Croacia, Filipinas, Francia, Italia, México, Polonia, República Democrática del Congo, Eslovaquia y España. El Custodio nos comenta que “el servicio de la Custodia franciscana en Marruecos se apoya en dos pilares fundamentales: apoyar a una Iglesia particular pobre y humilde, compuesta principalmente por trabajadores extranjeros, estudiantes e inmigrantes, y ser hermanos al servicio de la sociedad marroquí a través de proyectos sociales y culturales, viviendo una relación de amistad y diálogo interreligioso con todos”.

Los hermanos se dedican al servicio pastoral en parroquias y a la Familia Franciscana, al diálogo interreligioso, a la acogida y asistencia de inmigrantes y prisioneros. Fray Manuel subrayó cómo “el diálogo interreligioso islámico-cristiano es un instrumento al servicio de la paz y de la promoción de la justicia y la fraternidad universal” confirmando que la presencia franciscana en el norte de África “es verdaderamente carismática, relevante y profética para toda la Orden porque encarna los grandes desafíos de la Iglesia y del mundo de hoy”.