Formación permanente para los hermanos de la Curia general

Del 5 al 9 de octubre, todos los hermanos de la Curia general, desde el Ministro general con su Definitorio con los hermanos empeñados en las diversas oficinas (Procura, Secretaría, Postulación, Justicia y Paz, OFS, Pro monialibus, Protocolo, Comunicaciones, Traducciones, Economato general, etc.) hasta los hermanos encargados de los servicios más concretos (portería, sacristía, economía de la casa), todos, absolutamente todos, vivieron cinco días intensos de formación permanente, al inicio de su servicio sexenal.

El objetivo de este tiempo de formación fue conocerse mejor, porque gran parte del “equipo” ha sido renovado, después del último Capítulo general, y muchos son “nuevos” sea en el trabajo como en su pertenencia a la fraternidad de la Curia general. Un segundo objetivo fue mejorar la capacidad de colaboración: con esta finalidad específica dos días fueron animados por el Prof. Mario Becciu, profesor de Ciencias de la Educación en la Universidad Salesiana y experto en comunicaciones y relaciones humanas, que de manera didáctica y experiencial ilustró las dinámicas de colaboración. Un tercer objetivo fue conocer, al menos de manera sumaria, el trabajo de cada una de los hermanos que, en la Curia, tienen un rol definido: cada uno describió lo que hace y el programa que tiene planeado realizar, siempre en la perspectiva de hacer crecer la conciencia de que todos en la Curia son parte de un único proyecto de servicio a la Orden y a la Iglesia, con diferentes roles.

La oración común y la escucha de la Palabra, que cotidianamente reúne a los hermanos, también conoció un tiempo “especial” y diverso. Por último, de acuerdo con las sanas tradiciones de la Orden, ¡una cena festiva caracterizó esta bella semana! La participación cuidadosa de todos los hermanos, el ambiente fraterno y la seriedad en el compromiso hicieron que los hermanos de la Curia le dieran gracias al Señor por esta hermosa oportunidad de formación permanente.