Saludo del Ministro General a los Frailes de Colombia, Taiwán y Guinea Bissau

El Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, se enlazó por medio de videoconferencia con los hermanos de la Provincia de San Pablo Apóstol en Colombia, la Provincia de Nuestra Señora de China en Taiwán y la Custodia de San Francisco en Guinea Bissau con motivo de sus respectivos Capítulos Provinciales.

En su saludo a los hermanos de la Provincia de Sao Paulo en Colombia, reunidos en la “Casa de Espiritualidad Nuestra Señora del Camino en Popayán”, del 17 al 23 de enero, el Ministro General les deseó a todos un feliz año nuevo y agregó: “Os deseo, por lo tanto, hermanos, que en este Capítulo Provincial podáis experimentar juntos el atractivo de nuestra forma de vida, para encontrar la manera de animar a todos a vivir como hermanos y menores, buscando el rostro del Señor en el compartir con la gente, especialmente con los más pobres”.

Durante las actividades del Capítulo, los hermanos eligieron el nuevo Definitorio que animará la Provincia durante el próximo trienio: Fray Alonso Morales Duque, Fray William Alfredo Pinta Bastida, Fray John Elisander Ortiz González y Fray Jorge Andrés Montoya Gallego. El nuevo Definitorio trabajará junto con Fray Nelson Tovar Alarcón, Ministro Provincial, y Fray Félix Agobardo Jurado Basante, Vicario Provincial.

El 27 de enero siguió el mensaje a los hermanos de Taiwán y Hong Kong, invitándoles a vivir en el espíritu de gratitud: “Como franciscanos, estamos invitados a ser siempre agradecidos por nuestra relación con el Dios de toda bondad, por el don de la fraternidad y la comunión que compartimos, por todo lo que el Señor nos ha confiado y por la gracia del ministerio”.

Por último, el 31 de enero, al inicio del Capítulo de la Custodia de Guinea Bissau, el Ministro General invitó a los hermanos Capitulares a dar gracias al Señor por los numerosos dones recibidos durante este tiempo y a tener una visión de futuro renovando y profundizando la identidad franciscana, a la penitencia y a la corrección para que “la asamblea de estos días sea una ocasión de evaluación y corrección fraterna, siempre confiada en la misericordia del Padre”.