Ingreso del nuevo custodio de Tierra Santa en Jerusalén

06 de junio 2016 – El nuevo custodio de Tierra Santa, el franciscano fray Francesco Patton, ha hecho su ingreso solemne en Jerusalén. El traspaso de poderes se ha llevado a cabo durante la ceremonia que ha tenido lugar en el convento de San Salvador.

El cortejo se ha dirigido hacia el convento de San Salvador, al son del Lauda Jerusalem Dominum, mientras volteaban las campanas de San Salvador. Delante, los kawas de todas las Iglesias vestidos en uniforme de gala, seguidos de los frailes franciscanos, en fila de a dos, y detrás de ellos el custodio, el vicario general, fray Julio César Bunander, su antecesor fray Pierbattista Pizzaballa, y el visitador, fray Jakab Várnai. Tras ellos estaba el delegado apostólico en Jerusalén y Palestina y nuncio apostólico en Israel, Mons. Giuseppe Lazzarotto, representantes del Patriarcado latino de Jerusalén, los líderes de las Iglesias, los cónsules generales de Jerusalén, las autoridades civiles y una gran cantidad de gente.

Esperando al custodio, al fondo de la nave de la iglesia, estaba el padre Stéphane Milovitch, guardián del convento de San Salvador, que, a su llegada, le ha ofrecido agua bendita, una cruz para abrazarla y, finalmente, incienso.

Fray Jakab Várnai ha proseguido agradeciendo calurosamente al padre Pierbattista Pizzaballa todo su trabajo realizado en estos últimos años. Luego ha leído el decreto oficial del nombramiento, primero en latín y después en inglés. En pie, ante el altar, el nuevo custodio ha recitado el Credo y pronunciado el juramento, acompañando las últimas palabras con la mano derecha sobre el Evangelio.

Ha sido el visitador, fray Jakab Várnai, quien le ha entregado el sello de la Custodia y así Francesco Patton se han convertido oficialmente en custodio de Tierra Santa.

Tras el canto a san Francisco, el custodio ha tomado la palabra. Se ha dirigido, en primer lugar en inglés, a la asamblea para agradecer a cada uno su participación y, como otro Francisco, se ha encomendado a la oración de todos. En italiano, la lengua oficial de la Custodia, se ha dirigido directamente a sus frailes. «He recibido la petición (de aceptar el cargo) como una nueva llamada y he respondido como en el día de mi primera profesión. Tengo la sensación de ser un novicio […] pero el Señor es nuestro Custodio […]. Os pido que me acojáis así, como se acoge a un nuevo fraile. Palabras de humildad, acento típico franciscano, durante las cuales no ha faltado el agradecimiento a su antecesor.

Después, el centenar de frailes presentes, representantes de todos los conventos de Israel, Palestina y Jerusalén, se han acercado a abrazarlo en señal de acogida y a manifestarle su obediencia.

¡La Custodia tiene un nuevo Custodio! Ha venido de lejos, pero se ha encontrado con una comunidad a la que amar, un pueblo al que servir y sus pasos se insieren, más que nunca, en los de Jesucristo.

Para leer el texto completo: http://es.custodia.org