Tras las Huellas de los Recoletos: Hermanos Canadienses en Peregrinación

Mientras hacían su recorrido por las calles de la ciudad antigua de Quebec, un grupo de frailes se detuvo para una breve lección de historia, como lo habían hecho varias veces en los días anteriores. Esta vez, sin embargo, había un logotipo al lado de ellos, que decía: “Guardianes del pasado, Custodios del futuro”. Esto parecía resumir el viaje que estaba a punto de terminar.

Este grupo estaba compuesto por trece hermanos que vinieron de todo Canadá para viajar juntos durante una semana (del 6 al 13 de agosto de 2017) en peregrinación y reflexionando sobre el tema: “Tras las huellas de los Recoletos”. Los Recoletos fueron los pioneros y misioneros franciscanos que llegaron a Canadá con Samuel de Champlain en 1615. Esta peregrinación, elaborada por Guylain Prince, OFM, pasó por varias comunidades, parques y lugares nacionales para contar su historia y ayudar a los hermanos de Canadá a entender sus raíces.

La peregrinación comenzó en Trois-Rivières, donde está enterrado el beato Frédéric Janssoone, OFM; luego se dirigió hacia el norte hasta la península de Gaspé, donde se encuentra la isla de San Buenaventura que atrae turistas de todo el mundo; y luego se dirigió hacia el sur a la ciudad de Quebec, donde la historia de los Recoletos es honrada con un monumento situado en la plaza de la ciudad; concluyendo de nuevo en Trois-Rivières, cerca del sitio donde se recuerda la segunda Misa celebrada en Canadá.

Durante la semana que trascurrieron juntos, los frailes no solo descubrieron paisajes impresionantes y recibieron calurosa hospitalidad, sino también escucharon fascinantes historias de naufragios, de los ministerios entre las primeras Naciones, de las habilidades artísticas y de carpintería, habilidades de liderazgo, espiritualidad, contemplación y espíritu fraterno de los Recoletos. El espíritu misionero de los Recoletos impresionó de tal forma a los peregrinos  que los desafió a reflexionar sobre su propia llamada franciscana. Los trece frailes comprendieron la esperanza que tenían los Recoletos, su apertura, el valor de ser misioneros y su perseverancia que les sirvió como una fuerza impulsora. Los frailes descubrieron que aprender la historia lleva a una mayor comprensión del presente y proporciona esperanza para el futuro guiados por el mismo Espíritu que guió a los hermanos Recoletos y el proceso que condujo al nacimiento de la Provincia Canadiense.

Los frailes viajaban juntos en tres vehículos, instalando el campamento todas las noches, conversando sobre artes culinarias y pasando mucho tiempo juntos, como agentes de evangelización, confiando en la providencia de Dios y valorando la dignidad de todos. Estos trece hermanos regresaron de la peregrinación a su realidad como “Guardianes del pasado, Custodios del Futuro”.

Fr. Michael Perras, OFM and Fr. Benjamin Ripley, OFM