Últimas noticias: El Ministro General continúa su visita en Ucrania.

El Ministro General de la Orden de los Hermanos Menores, Fr. Massimo Fusarelli, actualmente continua con si visita en Rumanía, Ucrania y Polonia, acompañado por el Ministro Provincial de Asís, Fr. Francesco Piloni.

El Ministro general, en representación de toda la familia franciscana, de los hermanos consagrados, amigos de la familia laical y de todos los voluntarios, está presente en la zona del conflicto y en los países vecinos para escuchar, acoger y ser un signo de proximidad para todos los que hoy viven y sufren las profundas heridas de la guerra.

Del 10 al 12 de abril, el Ministro General formó parte de una delegación internacional de líderes religiosos en una «Peregrinación interconfesional de solidaridad con el pueblo ucraniano». El objetivo de la delegación -organizada por las instituciones The Peace Departament y Elijah Interfaith Institute– era demostrar que en tiempos de guerra y de división podemos y debemos seguir apelando a los más altos valores de la humanidad.

La peregrinación interreligiosa concluyo con un acto público el día 12 de abril en el teatro principal de Chernivtsi (Ucrania). Aquí puedes ver el evento y escuchar las palabras del Ministro General (58 minutos).

Para esta ocasión, el Santo Padre envió a Fr. Massimo Fusarelli una carta. En su mensaje (aquí puedes leer la carta), el Santo Padre reitera que «la hora que vivimos nos deja consternados porque está atravesada por las fuerzas del mal», mientras que, citando la encíclica Fratelli Tutti, explica que «los atroces y dolorosos acontecimientos a los que asistimos desde hace demasiados días confirman que “la guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una claudicación vergonzosa, es una derrota frente a las fuerzas del mal”». A continuación, lanzó un nuevo llamamiento: “Que los gobernantes, especialmente los que apelan a los principios sagrados de la religión, escuchen la Palabra de Dios que dice: tengo planes de paz y no de desgracia”.

A partir del 13 de abril, el Ministro General continuó su visita, dirigiéndose a una casa con frailes greco-católicos y dos casas de los frailes de la Provincia de San Miguel, reuniéndose también allí con refugiados y personas necesitadas.

«Hoy (12 de abril) muy temprano en la mañana, entramos en Ucrania y ya en la frontera hemos visto a mucha gente haciendo cola con niños, ancianos, mujeres y hombres dispuestos a abandonar su país para buscar refugio en Occidente. Cuando llegamos a la ciudad de Chernivtsy, junto con otros representantes religiosos, me reuní en dos centros con niños huérfanos por la guerra y otros refugiados de la zona de Kiev. Encuentros muy fuertes desde el punto de vista emocional y muy importantes. Hablamos con los acompañantes de los niños y los refugiados; escuchamos historias de guerra e interminables viajes para salvarse, estructuras impregnadas de dolor y deseo de paz». Estas son palabras del Ministro General, que continúa: «Sembrar la paz incluso hacia los que levantan la mano contra un pueblo indefenso: este es el mensaje que hemos dejado a las personas con las que nos hemos reunido y en el encuentro interreligioso. Que el Todopoderoso y Dador de todo bien nos acompañe y bendiga todo esfuerzo por la paz».

Luego de las palabras del Ministro general, siguieron las de Fr. Francesco Piloni, presente durante la visita: «Nuestros Ministros han llegado a Ternopil esta mañana (13 de abril), donde se han reunido con la fraternidad greco-católica, fundada en 1993 y formada actualmente por veinte frailes. Después de almorzar con ellos, acompañados por el Ministro provincial ucraniano Fr. Danyil y por Fr. Cristian, llegaron a Zbarazh, donde se reunieron con el alcalde y visitaron la parroquia franciscana, así como un gimnasio destinado a acoger a los refugiados. Después de la misa vivieron un momento de oración por la paz, junto con protestantes, ortodoxos y greco-católicos».

El Ministro General concluirá su visita en Polonia reuniéndose con los frailes en Kalwaria también encontrara a los refugiados que han allí encontrado hospitalidad. Fr. Massimo Fusarelli quiso emprender este viaje para estar cerca, en nombre de todos los hermanos de la Orden, a esta tierra y a todas las personas heridas por las consecuencias del conflicto.