La unidad, al alcance de la mano

 

 

El 23 de mayo de 2017, concluyó la participación de los tres Ministros generales OFM en el VII Congreso de la Escuela Superior de Estudios Franciscanos (ESEF). Luego de haberlos escuchado a los tres me queda la certeza de que la unidad de las obediencias será, antes o después, pero será. En su intervención final los tres Ministros animaron a las bases a tomar la iniciativa, a “probar” nuevas formas de comunidad y de fraternidad.

Fray Marco Tasca, OFMConv., remarcó que “hablando de fraternidad, es importante tener el coraje de intentar nuevas formas de comunidad. Cuando en una Provincia, 4 o 5 frailes, luego de un discernimiento, luego de un diálogo, quieren probar algo nuevo, yo digo, probemos. ¿Qué puede suceder? Es muy importante tener hoy este coraje. Este es el tiempo de los intentos. ¡Intentemos cosas! ¿Qué podemos perder? ¡Probemos! Y veamos qué cosas suceden, os guiamos, estamos cerca, os acompañamos… pero ¡no tengáis miedo a probar!… Decía esta mañana Sebastián (Mora, Sec. General de CARITAS España) que tenemos el derecho a fracasar… si fracasamos… paciencia. Tenemos esta manía de estar seguros al ciento por ciento…”.

La “unidad”, hacia la que se camina, es ya una realidad en algunos proyectos. Como indicó fray Michael Perry, OFM “desde hace tres años hemos dado libertad a aquellos hermanos que quieren experimentar cosas nuevas, como la experiencia de Emaús que comenzará en septiembre, con cinco frailes, dos OFM, dos OFMConv. y uno de la Custodia de Tierra Santa”. Estas nuevas experiencias no buscan tanto fortalecer los lazos entre las obediencias sino, más bien, buscar compartir misiones específicas, como la de la formación permanente.  Pero “la misión en común” no es algo nuevo, como fray Michael explicó. Por ejemplo, en Lusaka (Zambia) la formación conjunta lleva ya 25 años en la St. Bonaventure University-College y a sus respectivas casas de formación.“Todas estas experiencias son un indicativo de que la historia es importante pero no determinante” remarcó Perry, refiriéndose a la unidad.

Por su parte, fray Mauro Jhöri, OFMCap. destacó que “la realidad de la colaboración es una realidad creciente. En un mundo cada vez más multicultural, más relacionado, podemos construir todos los muros que queramos… pero ese no es el camino, eso no funciona”. En ese contexto, estos “pequeños proyectos significativos de vivir juntos, de afrontar las dificultades, porque las hay y creo que esto forma parte de lo que el Espíritu nos está diciendo en este momento”.

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Preguntados por la realidad de la Península Ibérica y las dificultades de caminar juntos, se les pidió a los Generales que vieran las formas de crear espacios de participación y de formación conjunta. La respuesta de fray Marco expresa, desde mi punto de vista, cuál es el camino a seguir: “muchas veces somos nosotros, los Generales, quienes empujamos para realizar estas experiencias de comunión, y me gustaría tanto, pero tanto, que fuesen las bases quienes nos dijeran: queremos hacer esto ¿qué os parece?… un poquito de come on… ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! Estamos tan presos de las cosas que hacemos que estamos haciendo morir los sueños”.

En estos tiempos (y en todos) deberíamos, como dijo fray Michael, dejar a Dios actuar libremente:  “Se habla mucho de las realidades, pero esto no es suficiente, ese no es el motivo principal para unificarnos. El motivo principal, para mí, es nuestro carisma común, nuestra identidad y nuestra vocación común. Yo no quiero bloquear la gracia de Dios, no quiero poner obstáculos a lo que Dios desea para nuestro futuro y, diciendo esto, no quiero bloquear la posibilidad de un futuro de unidad de las tres órdenes. Debemos abrir el corazón, yo no sé cómo podremos hacer esto, pero la gracia de Dios es grande”.

Por Gabriel López Santamaría vía http://pazybien.es/la-unidad-al-alcance-de-la-mano/

foto: pazybien.es / facebook