Venerables Luigi Kosiba, Paula de Jesús Gil Cano, Maria Elisabetta Mazza

Promulgación de decretos de la Congregación para las Causas de los Santos

El 7 de julio de 2017, el Santo Padre Francisco recibió en audiencia a Su Eminencia el cardenal Angelo Amato, S.D.B., Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Santo Padre ha autorizado a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar los decretos siguientes:

  • las virtudes heroicas del Siervo de Dios Alogzy  Kosiba (en el siglo Piotr), laico profeso de la Orden de los Hermanos Menores; nacido el 29 de junio de 1855, en Libusza (Polonia) y fallecido el 4 de enero de 1939 en Wieliczka (Polonia);
  • las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Paula Gil Cano Jesús, fundadora de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Purísima Concepción; nacida el 2 de febrero de 1849 en Vera (España) y fallecida  el 18 de enero de 1913 en Murcia (España);
  • las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Maria Elisabetta Mazza, fundadora del Instituto de las Hermanas Pequeñas Apóstolas de la Escuela Cristiana; nacido el 21 de enero de 1886 en Martinengo (Italia) y fallecida el  29  de agosto de 1950 en Bérgamo (Italia).

 

Venerable Luigi Kosiba

Nació el 29 de junio de 1855 en Libusza, diócesis de Tarnów (Polonia), de padres pobres de pueblo, óptimos y fervientes cristianos. Después de aprender el oficio de zapatero, en 1878 entró con los Frailes Menores de Jaroslaw. Trasferido por el noviciado a Wieliczka, actual Provincia de Santa María de los Ángeles de Polonia, transcurrió toda su vida en los humildes servicios de zapatero, hortelano, enfermero y encargado de la acogida a los pobres. Pero Fr. Luigi se santificó sobretodo ejercitando en continuidad el delicado encargo de limosnero. En el pasar de puerta en puerta, edificaba a todos con su humildad y su franciscana alegría. Anunciaba la palabra del Evangelio, enseñaba en la verdad de la fe, distribuía buena propaganda, confortaba a los enfermos, alegraba a los niños. Rodeado de basta fama de santidad murió el 4 de enero de 1939, a la edad de 84 años, de regreso en su último giro de limosnero. La Causa para su canonización se comenzó en 1963.

 

Venerable Paula de Jesús Gil Cano

En el 1880 fundó en Murcia la Congregación de las Religiosas Franciscanas de la Purísima Concepción. Originaria de Vera (España) donde nació en 1849, fue una mujer simple, pobre de recursos humanos, débil en su físico, pero fuerte en el espíritu y rica de extraordinaria caridad. A través de la institución de múltiples obras asistenciales supo comunicar a sus hijas espirituales la pasión por Cristo pobre y por sus pobres. Sostenida de la oración, siempre serena, bondadosa, prudente, anclada en Dios, se definía “pobre y humilde hija de San Francisco de Asís” y consideraba el Instituto fundado por ella, un “pequeño rebaño franciscano”. En 1912, desautorizada del gobierno del Instituto, fue marginada por la enfermedad y la incomprensión, pero todo lo perdonó con heroica caridad. Murió en la casa de Murcia el 18 de enero de 1913. El proceso para su Canonización se inició en 1995.

 

Venerable Maria Elisabetta Mazza

Nació en Martinengo, diócesis de Bérgamo (Italia) en 1886. En 1904 se adhirió a la Tercera Orden de San Francisco de Asís. A partir de 1911 fue maestra de enseñanza básica en una escuela pública. En el ambiente de la educación de los niños y en la relación con sus familias, se esforzó por difundir la palabra de Dios y los principios de la moral cristiana. Con este fin fundó una nueva institución religiosa que llamó Pequeñas Apóstoles de la Escuela Cristiana, cuyos miembros ejercitaban como vocación propia la obra de misericordia de la enseñanza, pero insertadas en la actividad de las escuelas públicas. La Sierva de Dios tuvo particular atención a los alumnos de las familias más pobres, a aquellos necesitados de manutención, y a aquellos con dificultades psico-físicas. Maria Elisabetta Mazza murió en Bérgamo el 29 de agosto de 1950. La Causa de beatificación le fue confiada al P. Antonio Cairoli, OFM; postulador general de la Orden, en 1987.