Venerable Siervo de Dios Mamerto Esquiú OFM, Obispo de Córdoba (Argentina)

Promulgación de decretos de la Congregación para las Causas de los Santos

El 19 de junio de 2020, el Santo Padre Francisco recibió en audiencia a Su Eminencia Reverendísima el Sr. cardenal Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Sumo Pontífice autorizó a la misma Congregación a promulgar el decreto relativo al milagro, atribuido a la intercesión del  Venerable Siervo de Dios Mamerto Esquiú  de la Orden de los Frailes Menores,  Obispo de Córdoba (Argentina); nacido el 11 de mayo de 1826 en San Josè de Piedra Blanca (Argentina) y fallecido el 10 de enero de 1883 en La Posta de El Suncho (Argentina).

Venerable Siervo de Dios Mamerto Esquiú

El venerable Mamerto Esquiú (1826 -1883) entró en 1841 entre los Frailes Menores de la Provincia de la Asunción en Argentina. Como sacerdote se distinguió particularmente en la predicación, ministerio por el cual fue apreciado no sólo en los ambientes eclesiales sino también en los políticos. Sus llamamientos a la paz, a la hermandad y a la colaboración civil contribuyeron a crear el clima socio-cultural para el nacimiento del nuevo Estado Federal Argentino. En espíritu de servicio y evangelización, entre 1855 y 1862, el padre Esquiú aceptó también desempeñar un papel político activo, como diputado y miembro del consejo de gobierno de Catamarca. Deseoso de volver a la vida franciscana regular, en 1862 se trasladó a Bolivia como misionero apostólico. En 1870 fue propuesto a la sede episcopal de Buenos Aires, pero se consideró indigno y, por tanto, se alejó del país peregrinando a Tierra Santa, a Roma y a Asís. En 1879 no pudo rechazar el nombramiento como Obispo de Córdoba. Fue consagrado el 12 de diciembre de 1880. En su ministerio se distinguió por su doctrina y autoridad, propuso la santidad como corazón de la vida sacerdotal y del compromiso cristiano. El fundamento de su extraordinaria actividad pastoral fue la intensa vida de oración y de unión a Cristo. Marcado por las fatigas apostólicas murió casi repentinamente el 10 de enero de 1883. Fue declarado venerable en 2006. El milagro propuesto para la beatificación se produjo en la diócesis de Tucumán, en Argentina, en el año 2016 en favor de una recién nacida con osteomielitis femoral grave.