Los días 22 al 24 de mayo de 2026, en el Monte de Santa Ana se llevaron a cabo las celebraciones nacionales de la memoria de la muerte (“Pascua”) de san Francisco de Asís. El jubileo, vivido por la Familia franciscana como el 800 aniversario del “nacimiento al cielo” del Fundador de la Orden, se convirtió en una ocasión de oración, encuentro y reflexión sobre la actualidad del carisma franciscano.
Al evento asistió la Familia franciscana de toda Polonia, incluidos los hermanos y hermanas de la Orden Franciscana Seglar (OFS). También marcaron su presencia los Ministros generales de las tres Órdenes franciscanas desde Roma: Fr. Carlos Alberto Trovarelli OFMConv de la Orden de Hermanos Menores Conventuales, Fr. Roberto Genuin OFMCap de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos y Fr. Massimo Fusarelli OFM de la Orden de Hermanos Menores.
El primer día, los participantes vivieron la solemne celebración del Tránsito, que conmemora el paso de San Francisco a la casa del Padre.
El segundo día del jubileo se realizaron encuentros y oración común. La conferencia fue pronunciada por el card. Grzegorz Ryś, arzobispo metropolitano de Cracovia. Los participantes también tuvieron la oportunidad de reunirse con los Ministros generales. Durante el panel de discusión, el Ministro general Fr. Massimo Fusarelli OFM llamó a Francisco de Asís “hombre del Futuro de Dios”. Citando a Tomás de Celano, presentó a san Francisco no como una figura encerrada en la historia, sino como un hombre del futuro — alguien que viene a nosotros directamente de Dios y de Su mañana. Francisco no pertenece al pasado; es profeta de una nueva realidad de Dios, que constantemente está naciendo.
Añadió que a menudo caemos en el marasmo espiritual porque miramos con nostalgia y añoranza a un pasado idealizado. Mientras tanto, el Pobrecillo de Asís nos arranca de este entumecimiento. Muestra que un encuentro auténtico con Dios nos abre al presente y al futuro: gracias a él adquirimos una nueva sensibilidad que nos permite entrar en un diálogo profundo y respetuoso con toda criatura.
Señaló que la clave de esta actitud es el constante hacerse atento a la presencia del Espíritu Santo en nosotros. Francisco enseña que esta presencia podemos y debemos vivirla en absolutamente cualquier condición — independientemente de las dificultades o limitaciones externas. Cuando no tenía celda propia, sabía hacer templo de sí mismo, aislándose del bullicio del mundo cubriéndose simplemente el rostro con la capucha o la manga. Es una llamada para nosotros a saber encontrar el espacio interior de oración dondequiera que el Señor nos coloque.
El punto central del segundo día fue la Eucaristía presidida por el card. Grzegorz Ryś.
Por la tarde, los participantes pudieron tomar parte en talleres que incluían, entre otros, la visita al santuario, presentaciones en VR, la historia del Calvario, conferencias académicas y grupos de compartir.
La conferencia sobre san Francisco fue impartida por Fr. Tomasz Czajka OFMConv, la lección de arqueología bíblica por Fr. Marian Arndt OFM, y el tema de psicología y franciscanismo fue abordado por Fr. Piotr Stanisławczyk OFMConv. También se celebró un encuentro con Fr. Massimo Fusarelli, para los hermanos participantes en el pre-Cápítulo “Under Ten”.
Por la noche, los participantes asistieron al espectáculo preparado por el grupo “FDA Antoni” de Breslavia, seguido de un momento de recreación fraterna.
La culminación del jubileo fue la Santa Misa de envío presidida por el obispo Andrzej Czaja.