Bajo el lema “Hermanos, porque somos uno en Él”, cerca de 150 jóvenes provenientes de 13 presencias franciscanas de la Provincia Santísima Trinidad de Chile participaron del primer Encuentro Nacional de Jóvenes Franciscanos, ENJOF 2026, desarrollado entre el martes 20 y el domingo 25 de enero en la parroquia Apóstol Santiago de Castro.
Durante seis días de profunda vivencia espiritual y fraterna, ENJOF 2026 se transformó en un espacio de comunión, reflexión y renovación de la fe juvenil, marcado por el deseo común de reencontrarse con Dios y fortalecer el compromiso evangelizador en sus comunidades de origen.
Mariana Duarte, de la Iglesia San Francisco del Cerro Barón de Valparaíso, precisó que, si bien había participado de otras instancias juveniles, esta primera edición del ENJOF 2026 fue enriquecedora y muy diferente. “Fue emocionante encontrarme con muchos jóvenes que comparten la espiritualidad franciscana, permitiendo una unión profunda entre distintas presencias y permitiéndonos conocernos, compartir el amor fraterno, crear lazos entre hermanos y vivir el Evangelio de una manera única”.
En tanto, Lizette Sepúlveda Cerda, de la Casa de Jóvenes Franciscanos San Felipe de Jesús de Santiago, destacó de ENJOF las diversas iniciativas para llegar hasta Castro. “Desde diciembre nos preparamos mediante fichas de trabajo elaboradas por el equipo organizador, las cuales nos guiaron a través de oraciones, lecturas bíblicas y reflexiones. Este tiempo de preparación fue fundamental, ya que nos permitió disponernos interiormente, entrar en un clima de oración y abrir el corazón para dejarnos encontrar por Dios”, detalló.
Uno de los momentos más significativos y emotivos fue la Adoración al Santísimo, instancia que permitió a los jóvenes vivir un encuentro íntimo y profundo con Dios en el silencio, el canto y la oración fervorosa. En ese espacio, muchos jóvenes ofrecieron su corazón, sus miedos, anhelos y proyectos de vida, generando un clima de recogimiento y sinceridad que marcó el desarrollo espiritual del encuentro y fortaleció los lazos fraternos entre los participantes.
La experiencia contó, además, con una peregrinación a la Isla de Chelín, donde los jóvenes pudieron contemplar la creación inspirados en el Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís, integrando fe, naturaleza y espiritualidad, reforzando el llamado a vivir una fe encarnada y comprometida con el cuidado de la casa común.
Para el hermano José Manuel Hernández, OFM, asesor espiritual de ENJOF, la cita juvenil marcó un hito muy importante, ya que, tras dos años desde aquel sueño, se pudo concretar el momento. “La participación de los jóvenes y frailes fue muy activa y hubo mucha interacción fraterna en la jornada. Agradezco a la pastoral juvenil franciscana de Castro, en especial a quienes fueron el equipo organizador, por el empeño, entusiasmo y corazón que le colocaron en toda la preparación, por haber tomado la iniciativa y arriesgarse en este proyecto ENJOF. Espero que este encuentro de frutos abundantes en todas las presencias que participaron y que no quede solo en un hito”, relevó.
Pedro Gallardo, coordinador general del Primer Encuentro Nacional de Jóvenes Franciscanos OFM de Chile, reflexiona respecto de la gratitud y emoción de todo lo vivido en Chiloé. “Fue un verdadero signo de esperanza para nuestra Provincia. Ver llegar a más de 170 jóvenes peregrinos desde distintos rincones del país fue una alegría inmensa. Jóvenes que caminaron, cruzaron mares y distancias, pero sobre todo que llegaron con el corazón dispuesto a encontrarse con Cristo, con los hermanos y con el carisma franciscano”.
Finalmente, se anunció que el próximo ENJOF se realizará en 2028 en la ciudad de Angol, dando continuidad a este camino de encuentro, misión y fraternidad juvenil en la Iglesia chilena.
Romina Jiménez, catequista de Confirmación de la parroquia San Buenaventura de Angol, toma con mucha responsabilidad y un gran desafío ser los anfitriones en 2028, “sobre todo para nuestros jóvenes, ya que será un arduo trabajo a nivel de organización y gestión, pero también de potenciar los dones y capacidades que cada joven tiene, para que desde ahí podamos todos juntos, como una gran comunidad de San Buenaventura lograr el éxito del ENJOF 2028”.