Desde el sábado 15 de abril, las calles de Jartum, capital de Sudán, y de otras partes del país son escenario de enfrentamientos entre las fuerzas armadas del ejército regular y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Los hermanos del lugar, obligados a permanecer encerrados en su convento, han escrito al Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, OFM, y al Definidor general de la zona, Fr. Victor Quematcha, OFM, que la guerrilla entre el ejército y los rebeldes está provocando daños y que tanto las comunicaciones, incluyendo el internet, se interrumpen a menudo, aun así, estamos bien.
Fr. Peter Tindo, OFM, de Jartum, nos dijo en un mensaje de audio: “Estamos encerrados en nuestra casa y sólo oímos disparos a nuestro alrededor. Pero no sabemos qué está ocurriendo exactamente”.
Fr. Federico Gandolfi, OFM, en Sudán del Sur, confirma también que la comunicación con el país vecino es casi imposible debido al bloqueo del Internet.
El domingo 16 de abril, el Papa Francisco, durante el rezo del Regina Coeli en la Plaza de San Pedro de Roma, dijo que seguía con preocupación los acontecimientos que están teniendo lugar en Sudán: “Estoy cerca del pueblo sudanés, ya tan probado, y los invito a rezar para que depongan las armas y prevalezca el diálogo, para que juntos podamos retomar el camino de la paz y la concordia”.
Según la agencia de noticias italiana ANSA (por sus siglas en italiano), el espacio aéreo del país ha sido cerrado, el número de muertos asciende a 97 y el de heridos a decenas, muchos de los cuales no han podido llegar a los hospitales debido a la dificultad para desplazarse. Entre las víctimas hay tanto civiles como militares.
¡Permanezcamos en oración por este país!
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