El 2 de agosto de 2025 los franciscanos de la Provincia de Santa María de los Ángeles de Polonia se reunieron en Wieliczka para celebrar a su Patrona, Nuestra Señora de los Ángeles de la Porciúncula. Esta celebración, profundamente arraigada en la espiritualidad franciscana, es una fiesta anual de la Provincia que une a frailes de todos los rincones del mundo en una acción de gracias común y una encomienda a María.
El lugar central de las celebraciones ha sido tradicionalmente la Capilla de la Porciúncula, situada en los jardines del convento. Al acto asistieron unos 60 frailes de Polonia y del extranjero, como Israel, Italia, Alemania, Australia, Camerún y Estados Unidos. A ellos se unieron novicios de Leżajsk y miembros de la Orden Franciscana Seglar.
Las celebraciones comenzaron a las 9.00 con el saludo del Ministro provincial, Fr. Krzysztof Bobak OFM. El programa del día incluía una conferencia a cargo de Fr. Zdzisław Kijas OFM Conv, franciscano conventual y conocido teólogo. Fr. Kijas se refirió al Jubileo franciscano celebrado este año.
Un momento importante de la ceremonia fue el homenaje a los frailes que celebraban el jubileo de la vida religiosa. Fr. Krzysztof les entregó la bendición papal, una carta del Ministro general y la felicitación del Ministro provincial.
Durante el encuentro se bendijo también un icono que representa a los cuatro mártires franciscanos de Dachau, testimonio de la fe inquebrantable y del valor de los religiosos durante la Segunda Guerra Mundial.
La cruz misionera fue entregada a Fr. Eryk Hoppe OFM, que partirá dentro de quince días para la misión de Bolivia.
La oración común continuó en la capilla de la Porciúncula, donde los hermanos renovaron su profesión religiosa, renovando su entrega a Dios y a la comunidad.
A las 11.00 comenzó la solemne Eucaristía, presidida por Padre Konrad Małys OSB. Al comienzo de la celebración, Fr. Mariusz Tabor OFM, custodio del Santuario de Nuestra Señora de las Gracias, recordó que la solemnidad de la Porciúncula tiene sus raíces en la experiencia de San Francisco, que obtuvo de Dios una indulgencia plenaria para los fieles que visitaran esta capilla. En su homilía, el celebrante destacó el papel de María en la espiritualidad franciscana, recordando el significado histórico de la indulgencia de la Porciúncula, obtenida por San Francisco.
Al final de la liturgia, según la costumbre franciscana, Fr. Krzysztof obsequió al Padre Konrad con una simbólica cesta de pescado, en referencia a los acontecimientos de hace 800 años, cuando los benedictinos donaron la capilla de la Porciúncula a San Francisco. P. Konrad respondió con el regalo de aceite, símbolo de la luz espiritual.
Tras la misa, los participantes en la procesión se dirigieron a la capilla de la Porciúncula, donde se celebraba la adoración perpetua al Santísimo Sacramento, para encomendarse juntos a Nuestra Señora de los Ángeles.
La fiesta fue también la ocasión para entregar los nuevos Estatutos de la Provincia, importante documento que regula la vida espiritual y organizativa de la comunidad.
Las celebraciones concluyeron con una comida comunitaria en el jardín del convento y una visita a la exposición «400 años de presencia franciscana en Wieliczka» en el Museo de las Salinas de Cracovia, en el Castillo de las Salinas.