Durante la Asamblea de la UFME (Unión de Frailes Menores de Europa), que se dio cita en Medjugorje (Bosnia-Herzegovina) del 27 de febrero al 3 de marzo, Fr. Darko Tepert, Secretario General para la Formación y los Estudios, presentó su informe sobre la Formación inicial y permanente en las Conferencias de Europa: un análisis cuidadoso y proactivo de la situación actual de las vocaciones y profesiones en el continente.
Las estadísticas son claras: en los últimos 10 años, Europa ha registrado un descenso de las vocaciones en todas las Conferencias, debido sin duda a la baja natalidad y a la fuerte secularización de Europa. Elementos que difícilmente pueden cambiarse a corto plazo, pero “el factor en el que podemos centrarnos es nuestra forma de vida y misión”, dijo Fr. Darko. “Debemos preguntarnos qué podemos hacer para que nuestra vida y misión sean más atractivas, sabiendo que el atractivo no es fruto de nuestros compromisos o programaciones, sino que es fruto de la llamada de Dios, vivida en el marco del carisma franciscano. Debemos, pues, preguntarnos cómo vivir el carisma franciscano hoy en Europa, cómo ser Hermanos Menores, es decir los últimos entre todos”.
A continuación, el Secretario General para la FS habló de la importancia de la escucha del Espíritu en la formación permanente: “La Formación Permanente debe partir precisamente de la escucha del Espíritu y debe tratar de responder a los interrogantes actuales para implicar verdaderamente a los hermanos. Para ello, como señala también la Ratio formationis franciscanae, la Formación debe concebirse también a nivel experiencial. Si la Formación permanente se limita a conferencias e intervenciones a un nivel exclusivamente intelectual y no apunta al cambio, a la mejora de la vida y de la misión, permanecerá infructuosa o con pocos frutos”.
La colaboración entre las Conferencias europeas puede ayudar mucho a los hermanos en su formación, según Fr. Darko: “La colaboración entre las Conferencias en Europa puede abrir horizontes a los hermanos, ofreciendo, por ejemplo, cursos de formación permanente para otras Provincias y otras Conferencias. De este modo, quizá podamos esperar un intercambio de nuevas ideas de vida y misión. [...] Es necesario abrirse a la realidad en el que vive la gente, especialmente en las periferias. Algunas Entidades tienen experiencia de lo que se llama el año franciscano: este tipo de experiencia se puede tener entre los pobres, entre los emigrantes, en las nuevas formas de vida y misión (según el documento Ite, nuntiate...), en las misiones. No todas las entidades tendrán la posibilidad de ofrecer todas estas experiencias, pero a nivel de la UFME las posibilidades serán mayores”.
Melania Bruno
Oficina de Comunicación OFM