Del 12 al 17 de febrero de 2026, el Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, y el Definidor general para Asia-Oceanía, Fr. John Wong, visitaron a los Frailes Menores de la Provincia ad instar del Espíritu Santo en Australia.
La presencia oficial de los Frailes Menores en Australia comenzó con la llegada del irlandés Fr. Bonaventure Geoghegan en 1838, primer fraile OFM en ejercer legalmente el ministerio sacerdotal en el país. Contribuyó de manera significativa a la construcción de algunas de las iglesias católicas más antiguas de Australia.
Los primeros frailes misioneros, entre ellos Fr. Peter O’Farrell, llegaron de forma individual para servir como capellanes en las primeras colonias penales. Llegado independientemente en la década de 1860, Fr. Peter ahorró con gran sacrificio su salario gubernamental para fundar una futura comunidad de frailes en Waverley, Sydney. La vida en común y un comisariato tomaron forma en la década de 1870, hasta la erección de la Provincia del Espíritu Santo en Australia–Nueva Zelanda en 1939.
Hoy la Provincia ad instar del Espíritu Santo está organizada en tres “hubs” (polos) o guardianías principales en Sydney, Brisbane y Auckland, aunque los frailes viven y sirven en muchas otras localidades. Algunos están comprometidos en la pastoral de los migrantes provenientes de diversas partes del mundo.
La dirección provincial, en el Capítulo de 2025, compartió una visión clara: frailes que colaboran de manera visible y alegre, caminando juntos en el servicio concreto a la Iglesia y a la Provincia. Los tres “hubs”, en Sydney, Brisbane y Auckland, expresan también las prioridades postcapitulares resumidas en el acrónimo H.U.B.S.: Hospitality, Unity, Brotherhood, Service (acogida, unidad, fraternidad, servicio). Precisamente en este mes los frailes han comenzado sus Key Initial Planned Actions (Principales acciones iniciales planificadas) para el período febrero–noviembre de 2026.
El 12 de febrero, después de la visita a Auckland en Nueva Zelanda, el Ministro general y el Definidor llegaron a Brisbane. Ese mismo día participaron, en el convento de Kedron (guardianía del hub de Brisbane), en una oración de encomienda y bendición para 30 nuevos estudiantes del Padua College, escuela secundaria masculina dirigida por los frailes. Estaban presentes también profesores y padres de familia. La jornada concluyó con una barbacoa preparada por el Ministro Provincial, Fr. Stephen Bliss.
Al día siguiente, Fr. Massimo y Fr. John participaron en la primera Misa del año académico 2026 en el Padua College, con 1500 estudiantes, 140 docentes y representantes de escuelas católicas y musulmanas cercanas. Aproximadamente el 85% de los estudiantes es católico. La escuela, parte de Franciscan Schools Australia, promueve con convicción los valores franciscanos. La celebración comenzó con una ceremonia de Welcome to Country (bienvenida a la tierra), dirigida por un estudiante descendiente de uno de los pueblos aborígenes locales, quien dio la bienvenida oficial a la asamblea en la tierra de sus antepasados. Durante el encuentro con un grupo de estudiantes de 17 años, los jóvenes hablaron con sinceridad sobre sus desafíos y esperanzas como futuros adultos de Australia.
Con los frailes de Brisbane, el Ministro general exhortó a permanecer fieles al carisma franciscano, también en el servicio parroquial, educativo, administrativo y en las capellanías para migrantes, a menudo distribuidas en un territorio muy amplio. Los frailes compartieron lo que consideran distintivo de su presencia en Australia: acercarse a las personas como iguales y amigos, estar presentes sin juzgar y amar al Pueblo de Dios.
A la pregunta sobre qué vida franciscana propondrían a los jóvenes interesados, los frailes en Brisbane respondieron: una fraternidad arraigada en su propia identidad, que valora los dones de cada uno, ofrece apoyo mutuo, es sencilla y acogedora, atenta a las personas, abierta al Espíritu Santo e insertada en una fraternidad internacional.
La tarde del 14 de febrero, el Ministro general y el Definidor general llegaron a Sydney, donde se encontraron con los frailes que sirven en Sydney, Wollongong y Canberra, incluidos frailes provenientes de Bosnia, Croacia y Eslovenia, así como cuatro frailes franciscanos anglicanos.
En su intervención, titulada “La semilla sigue creciendo”, Fr. Massimo retomó el mensaje de la Carta de los Ministros Generales con motivo del octavo centenario del Tránsito de San Francisco (1226–2026). En el centro de su discurso estuvo la imagen de la semilla: Francisco como semilla del Evangelio, que continúa dando fruto. Tres son los dones que dejó el Santo: la misericordia, que nace del encuentro con los leprosos; la fe en la Iglesia, amada como Madre incluso en sus fragilidades; y la fraternidad como círculo de paz, no como pirámide de poder. Recordó que la fecundidad no depende de la eficiencia, sino del amor con el que hemos sido “sembrados” por Dios. También presentó el nuevo documento de la Orden, la Ratio Evangelizationis “Ite in Mundum”, que invita a cada fraile a redescubrirse como fraternidad-en-misión.
En Sydney tuvo lugar también un encuentro con miembros de la Familia franciscana: FMM, OFS, OFM Conventuales, OSC y franciscanos anglicanos de la Primera y Tercera Orden. En este clima de comunión, la semilla de Francisco sigue creciendo también en los Antípodas, llamando a todos a dar fruto de misericordia, fe y paz.