Roma, 2 de mayo de 2019
Apreciado Fr. Cielito,¡El Señor te dé la paz!
Te escribo rogándote transmitir de nuestra parte nuestras oraciones y nuestra solidaridad a Fr. Edward Jeyapalan, OFM, y a todos nuestros hermanos de la Fundación de Sri Lanka en este particular momento de la historia del país, de la Iglesia y de la Orden. En cuanto supimos de los ataques terroristas contra civiles y cristianos inocentes, los hermanos de toda la Orden han estado orando por la población de Sri Lanka y muy especialmente por las familias más directamente afectadas. Así mismo han invitado a los cristianos de las parroquias, de los colegios y de los centros integración social donde están presentes, a unirse a este gesto espiritual y solidario. La comunidad cristiana de Sri Lanka ha demostrado al mundo la fuerza de la gracia redentora de Cristo. Hemos escuchado familias cristianas que, mientras lloraban a sus seres queridos, ofrecían el perdón a los responsables de losa taques, en vez de alimentar odio y espíritu de venganza. Este testimonio del mensaje del Evangelio habla a todo ser humano independientemente de su propia pertenencia religiosa, e incluso a los que se consideran no creyentes. Dios te bendiga, Fray Edward, Presidente de la Fundación y a todos ustedes, hermanos de la Fundación franciscana en Sri Lanka, con el valor, la sabiduría, la paciencia y la fortaleza mientras acompañan a su gente ofreciéndoles consuelo espiritual en medio de la violencia, continua y repetida, contra los cristianos. Les ruego hacer extensivos mis especiales saludos a Su Eminencia el cardenal Malcom Ranjith y a los demás miembros de la jerarquía donde los hermanos desempeñan su servicio en la Iglesia local ofreciendo dirección espiritual y promoviendo los valores centrales del Evangelio en medio del sufrimiento y del dolor. Su hermano en Cristo y San Francisco,Fr. Michael A. Perry, OFM Ministro general y Siervo