La principal preocupación de los gobiernos y empresarios se centra en el comercio internacional, el cual se ve afectado a través de las propuestas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima. En particular, tratan de llegar a un consenso sobre la interpretación del artículo 6 del Acuerdo de París, referente a las mecánicas del mercado internacional, sin renunciar a sus intereses nacionales.
Como resulta evidente en la atmósfera de la COP25, en comparación con la Cop21 de París, la sociedad civil y las comunidades religiosas estaban perdiendo sus intereses en la Conferencia de la ONU sobre el Clima. Las principales preocupaciones de la ONU y las delegaciones gubernamentales están estrictamente alineadas con el sistema capitalista del mercado y negocian por sus propios intereses. Por lo tanto, la sociedad civil y las comunidades religiosas deben enfatizar el Comercio Justo y no en la discusión basada en la lógica del modelo capitalista. Para aplicar la justicia climática, deslindando responsabilidades de quienes causaron las pérdidas y los daños sufridos en los territorios de los pueblos indígenas y en las zonas afectadas por el clima es un tema que debe preceder al debate sobre el mercado del carbono. Para ello, el acuerdo debe incluir frases sobre pérdidas y daños, lamentablemente Europa y los Estados Unidos toman una postura de rechazo.
La delegación coreana estaba integrada por algunas ONG como son el Instituto de Investigación de la Política Climática Energética, Green Korea, la Red ICE (Interreligioso Clima y Ecología), Green Asia y la Comisión OFM JPIC de la Provincia de Corea. La participación en la Cop25 ha sido la más baja que en otras ocasiones. En Asia y en cualquier otro país apenas existe una red de contactos entre diversas organizaciones en pro de la justicia climática. De hecho, la sociedad civil de Corea no se ha centrado en la crisis climática mundial, sino en varias cuestiones internas. En el futuro, nos enfrentaremos a la tarea de ampliar la coalición para la justicia climática a través de redes internacionales, así como la capacitación de expertos sobre la crisis climática. Las comunidades religiosas también tienen que ser más sensibles a la gravedad en dicho tema. Después de todo, en el Evangelio no se trata de buscar sólo la salvación individualista, sino al contrario, es una espiritualidad comunitaria y solidaria.
[gallery type="rectangular" link="file" ids="24512,24513,24514,24515,24516,24517"]Fray Aloysio Kim, OFM Animador de JPIC Provincia de los Santos Mártires coreanos – Seúl