En el marco de las celebraciones del Jubileo Franciscano, algunos frailes jóvenes de la Conferencia de Franciscanos Transalpinos (COTAF) se reunieron en la casa del noviciado húngaro de Szécsény del 23 al 26 de abril de 2026. Entre los participantes se encontraban postulantes, novicios, frailes con votos temporales y sus formadores, procedentes de Austria, Suiza, Transilvania (Rumanía) y Hungría. Algunos hermanos de la Provincia Eslovaca, junto con su formador, también participaron en la peregrinación.
Fr. Gabriel Szoliva, director de formación de Hungría, presidió la Santa Eucaristía de apertura y Fr. Erik Urban, Ministro provincial de la Provincia de San Esteban Rey, pronunció la homilía, en la que invitó a los jóvenes hermanos a recorrer el mismo camino que Francisco. Un camino a veces fácil, a veces fatigoso, polvoriento, en silencio o en conversación, pero suficiente para percibir la presencia mutua a lo largo del trayecto.
Inmediatamente después de la misa, los frailes iniciaron la peregrinación de 28 kilómetros hacia el Santuario Mariano Nacional de Mátraverebély-Szentkút. Durante el camino hubo tiempo para la oración, para la meditación en silencio y para el intercambio. Fr. Marco Mendoza, de la Pontificia Academia Mariana, habló a los estudiantes sobre la presencia maternal de la Virgen María desde los orígenes de la Orden. A su llegada, la comunidad local de frailes dio la bienvenida al grupo.
En el segundo día de peregrinación, el Fr. Darko Tepert, secretario general de Formación y Estudios, presidió la misa y, en su homilía, afirmó que la formación inicial no es un momento para parecer perfectos, sino la escuela en la que el Señor transforma la debilidad en testimonio.
Durante los 28 kilómetros de regreso a casa, los frailes tuvieron de nuevo la oportunidad de orar y contemplar la naturaleza. El encuentro concluyó con la misa dominical celebrada con los fieles de la parroquia de Szécséy.
Este evento pudo realizarse gracias a la generosidad de la hospitalaria Provincia de Nuestra Señora Reina de los Húngaros y del Fr. Lorand Portik-Lukács, quien coordinó la organización de este significativo evento.