Protección de migrantes y refugiados durante la pandemia de COVID-19
22 Abril 2020
Disminuir la propagación de COVID-19 requiere que todas las personas sin distinción, sean incluidas en las estrategias de prevención, protección y resguardo, dando prioridad a las poblaciones más vulnerables, entre ellas las personas migrantes, refugiados y solicitantes de asilo. Esta pandemia es una crisis de salud pública que nos hace reflexionar sobre lo interconectadas que están nuestras vidas, por lo tanto, es tarea de todos y todas actuar de manera rápida y solidaria.
Somos organizaciones de base y religiosas, con el apoyo de líderes religiosos de América Central, México y Estados Unidos que trabajan para abordar las causas profundas de la pobreza, la violencia y la corrupción que obligan a las personas a abandonar sus hogares en la región. Ofrecemos este marco para la acción, buscando proteger a los migrantes y solicitantes de refugio, a la vez que ayudamos a todas nuestras comunidades a sobrevivir esta crisis y reconstruir un futuro con justicia y equidad.
Solicitamos la liberación inmediata de todas las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, que se encuentran en centros de detención migratoria.
Debe realizarse la identificación de las personas con alto riesgo de contraer el virus, incluidas las personas con problemas de salud subyacentes y las personas mayores, para priorizar su liberación inmediata.
Nadie debe ser o permanecer detenido en una instalación formal o informal que carezca de medidas preventivas para proteger a las personas durante esta emergencia de salud pública.
Es urgente identificar, proteger y canalizar a los servicios especializados de atención médica a personas con sospecha de haber contraído ya la infección…
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