“Necesitamos dejar nuestro ego, hasta que abandonemos la vanidad No somos Dios, nuestro rol es ser humanidad Muchas cosas tienen que cambiar, ¿por qué no empezar con nosotros? Pero sé que hay detractores que quieren discutir
Otros son pasivos, prefieren no cambiar Todos sus hábitos, entonces se preguntan porque son culpados Y en términos de negocios y consumismo Pienso que hemos perdido la pista de lo que es real y lo que no es
De una forma u otra todos queremos ver la luz Entonces, ¿por qué no empezar a vivir desde hoy en el nombre de Cristo? Como San Francisco y dejar todas nuestras pertenencias Haz eso y verás lo que sucede con tus obsesiones
Pon tus manos en alto cuando escuches esta canción Alégrate en el nombre de Jesús, date cuenta de que podemos llevarnos bien No podemos reemplazar la belleza con construcciones hechas por hombres Cambia tu forma de vivir y deja ir todas tus obstrucciones” (segunda estrofa)
El Consejo Plenario de la Orden 2018, en el número 188 nos dice: “En la evangelización y en la catequesis valernos del arte, la cultura y la naturaleza a la luz de la Laudato si’; usar los instrumentos de las nuevas tecnologías, para invitar a los jóvenes a participar más profundamente en el mundo real, para involucrarlos en la realidad de los pobres, de la Iglesia y de Dios en forma más concreta y encarnada; hacer que se creen conexiones con personas de otras culturas, países y continentes”