En respuesta a la invitación del Papa Francisco de practicar la escucha y el discernimiento en clave sinodal, los frailes franciscanos de la Provincia de Nuestra Señora de Guadalupe en Estados Unidos han puesto en marcha un sínodo franciscano con duración de un año. A lo largo de 2024, los frailes locales se reunieron primero para discernir cuestiones enfocadas a la vida, el carisma y la misión franciscana. El resultado de ese discernimiento se examinó de nuevo en siete reuniones regionales realizadas por todo el país, seguidas de un sínodo provincial a nivel nacional el cual se llevó a cabo en Kansas City el mes de enero del 2025. El aire gélido y las posibles molestias del viaje no intimidaron a los 200 frailes y colaboradores ministeriales que se reunieron para orar, discernir y ayudar a dar forma al futuro de la Provincia. El sínodo produjo un informe con ocho prioridades principales para la Provincia.
Fue el Ministro provincial, Fr. Lawrence Hayes OFM, quien encargó el sínodo y dijo que la sinodalidad es más que abordar cambios administrativos o demográficos: es parte de un proceso para renovar la vida franciscana y reformar la Iglesia.
Los participantes contemplaron los “signos de los tiempos” así como la realidad sobre la disminución numérica de frailes, vocaciones y recursos, junto con el envejecimiento de una comunidad de religiosos en los Estados Unidos.
En el marco del sínodo, tuvo lugar una liturgia penitencial con el propósito de ayudarles a liberarse de todo aquello que les dificulta amar a Dios, su servicio a los demás y su camino de renovación.
Los frailes más jóvenes y los adultos jóvenes compartieron su perspectiva, expresando con entusiasmo su participación en la vida de la Iglesia, su deseo de asumir posiciones de liderazgo en los ministerios y de preservar activamente la tradición franciscana.
El sínodo también se desarrolló como parte de un discernimiento global dirigido por la Orden de Hermanos Menores, invitando a Entidades de todo el mundo - frailes, franciscanos seglares, hermanas franciscanas y colaboradores laicos - a la discusión sinodal y a la renovación de la vida franciscana.
Sor Marilyn Trowbridge SFP, que ha colaborado en el servicio con los frailes, calificó su asistencia de “un verdadero privilegio de Dios” y citó el “espíritu de equipo” como prueba de la presencia de Dios.
“Como hermanos franciscanos, tenemos una rica herencia que va más allá de toda medida”, dijo. “Parte de ello es aportarlo al pueblo de Dios de diferentes maneras”.
El Sínodo concluyó en oración con una misa celebrada por Fr. Lawrence, que animó a la asamblea a discernir sobre una cualidad o virtud de Jesús para encarnarla y compartirla con los demás.
“Salimos como hermanos y hermanas. Gracias por caminar con nosotros y sepan que caminamos con ustedes. Recuerden que siempre tenemos la promesa del Espíritu Santo con nosotros: Sabed que yo estaré con vosotros hasta el final de los tiempos”.
Fotos: Octavio Duran, OFM