La mañana del 3 de octubre Fr. Ignacio Ceja, Vicario general, dio inicio a las celebraciones de la fiesta de San Francisco con la Eucaristía en la Basílica de Santa Clara, en su homilía cuando hacía referencia a que Francisco después del encuentro con el Cristo de San Damián, no se quedo solo con el evento milagroso, sino que lo llevo al encuentro con los leprosos, “Creo, por tanto, hermanas, que hoy Clara y Francisco nos invitan más que a detenernos en la consideración de un hecho milagroso, a ir a lo esencial, a considerar la repercusión que el signo de los estigmas tiene en nuestra vida y misión” dijo a las hermanas. Luego de la eucaristía, el Vicario general realizó una visita fraterna a las hermanas clarisas y visito el primer lugar donde fue sepultado San Francisco.
Por la tarde en la Basílica de Santa María de los Ángeles, lugar del tránsito de San Francisco, la familia franciscana celebró las primaras Vísperas, que fueron presididas por Mons. Corrado Lorefice Arzobispo Metropolitano de Palermo y Vice-Presidente de la Conferencia Episcopal de Sicilia, el Arzobispo ha recordado que Francisco pidió ser portado a la porciúncula para entregarse despojado a las manos de Dios. Hizo un llamado a despojarse de todo para alcanzar la paz “También nosotros como Francisco, sobre todo aquellos que hoy se han olvidado de ser criaturas mortales, sembrando guerras, división, odio, palabras agresivas a la casa común, destrucción y muerte violenta… su morir sea un audaz signo profético de conversión de mentalidad y de cambio de rumbo por el bien de la humanidad”.
Durante la conmemoración del tránsito fueron presentados los dones ofrecidos por Sicilia y otras regiones d’Italia. Fr. Ignacio Ceja, saludó a todos los presentes, autoridades civiles, eclesiásticas, peregrinos y fieles que se congregaron en la basílica. La celebración del tránsito finalizó con una vigilia con los jóvenes y demás peregrinos de las Diócesis de Sicilia, presidida por Mons. Pietro Maria Fragnelli Obispo de Trapani.
El 4 de octubre a las 7:00 de la mañana en la Basílica de San Francisco, Fr. Ignacio celebró la eucaristía en conmemoración de la fiesta de San Francisco, donde recordando el VIII centenario del don de los Estigmas, resaltó dos puntos: “Es necesario que, como Francisco, subamos a la montaña de la contemplación. Estamos llamados a ser hombres y mujeres de oración” y más adelante continúo diciendo “Por otra parte, debemos tener en cuenta que si estamos verdaderamente en comunión con Jesús, nuestra vida estará dedicada al servicio de nuestros hermanos. A un amor tan grande como el de Cristo en la cruz sólo se puede responder con amor”.
A las 10:00 am el clero junto los superiores de la familia franciscana celebraron la Eucaristía solemne en la Basílica de San Francisco, presidida por Mons. Antonino Raspanti, Obispo de Acireale y Presidente de la Conferencia Episcopal Siciliana, durante la celebración se encendió la «Lámpara Votiva de los Municipios de Italia» con aceite ofrecido por la Región de Sicilia. A la celebración también participaron las autoridades civiles y militares, representantes de los municipios de Sicilia y peregrinos de las diócesis de Sicilia.
Leer la homilía del 3 de octubre, Protomonasterio de las Hermanas Clarisas
Leer la homilía 4 de octubre, Solemnidad de San Francisco de Asís