Del 2 al 13 de marzo de 2026, la Provincia de Santa María de los Ángeles en Polonia organizó un peregrinaje jubilar franciscano con motivo del 800.º aniversario del Tránsito de San Francisco, organizado por la Secretaría de Misiones y Evangelización de la Provincia. Participaron los frailes de la Provincia, la congregación de las Hermanas Bernardinas, algunos representantes de la Orden Franciscana Seglar y fieles laicos vinculados a los conventos franciscanos.
El evento fue muy significativo, ya que ofreció la oportunidad de orar ante los restos mortales del Padre Seráfico. La peregrinación comenzó el 2 de marzo en Cracovia, a primera hora de la mañana, en la capilla del seminario, donde se celebró la Santa Misa presidida por el Ministro provincial, Fr. Krzysztof Bobak.
La primera escala de la peregrinación fue en Padua, visitando las Basílicas de San Antonio y de Santa Justina. En los días siguientes, los peregrinos visitaron también numerosas ciudades ricas en historia religiosa y cultural, entre ellas Florencia, San Gimignano, Siena, Orvieto, Bolsena y Bagnoregio.
El quinto día, los peregrinos llegaron a Roma, donde oraron en las cuatro basílicas papales. En Roma, se unió al grupo de peregrinos el Ministro provincial, Fr. Krzysztof Bobak, que continuó la peregrinación hasta su final. Tras la estancia en la Ciudad Eterna, los peregrinos se dirigieron a los lugares especialmente vinculados a la vida de San Francisco. En el Valle de Rieti visitaron, entre otros, Fonte Colombo —lugar donde se redactó la Regla de la Orden, donde renovaron sus votos religiosos— y Greccio, donde San Francisco preparó el primer nacimiento de la historia. También visitaron Poggio Bustone, desde donde el Santo envió a sus frailes a diferentes partes del mundo.
El momento más importante de la peregrinación fue la visita a Asís y la oración ante los restos mortales de San Francisco. Los peregrinos fueron recibidos por el Custodio del Sacro Convento, Fr. Marco Moroni OFMConv. Tras rendir homenaje a los restos de Francisco, los participantes tuvieron tiempo para la oración personal y para visitar otros lugares vinculados a la historia de la ciudad, entre ellos la Basílica de Santa Clara.
Durante la estancia en Asís, los peregrinos visitaron el Eremitorio de las Cárceles y la Porciúncula en la Basílica de Santa María de los Ángeles. En este lugar sagrado, la Eucaristía fue presidida de nuevo por el Ministro provincial, quien elevó una oración especial por la Provincia y los preparativos para el próximo Capítulo provincial. Ese mismo día celebraron también el 25.º aniversario de la profesión perpetua de Fr. Krzysztof y de Fr. Adam Stanik.
Una etapa importante del peregrinaje fue la visita al Santuario del Monte Alverna, lugar donde San Francisco recibió los estigmas. En este lugar santo, los peregrinos, además de la Santa Misa, participaron en la tradicional procesión.
La peregrinación jubilar se convirtió en un tiempo de oración, reflexión, fraternidad y profundización en la espiritualidad franciscana. No fue solo un viaje por los lugares vinculados a la vida de San Francisco, sino también una experiencia viva de Iglesia y una inspiración para vivir el Evangelio en el espíritu de paz, sencillez y fraternidad.