La Fundación San Francisco de Asís en Myanmar conmemoró el VIII Centenario del Tránsito de nuestro Padre Seráfico, San Francisco de Asís, mediante una ceremonia de plantación de árboles realizada en la tarde del 8 de julio de 2026 en la humilde y sencilla Granja Greccio.
La celebración fue presidida por Fr. Cosmas Francis, OFM, coordinador de JPIC en la Custodia de San Antonio (Malasia–Singapur–Brunei), junto con Fr. Dennis Tayo, OFM, Animador general para las Misiones; Fr. Francis Saw Kay Zar Min, OFM, presidente de la Fundación; Fr. Agustín, OFM, animador de JPIC de la Fundación; así como los hermanos de profesión temporal y los aspirantes.
Durante su reflexión, Fr. Cosmas invitó a los hermanos a profundizar en el auténtico significado de la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación (JPIC). Subrayo que la vida franciscana y JPIC son inseparables; JPIC no es solo un programa o un ministerio para nosotros, sino una manera concreta de vivir el Evangelio. Asimismo, recordó fraternalmente que el cuidado de nuestra casa común no es responsabilidad exclusiva del animador de JPIC, sino una vocación compartida por todos los franciscanos. Aunque Dios no le pidió explícitamente a San Francisco que plantara árboles, le dio una espiritualidad que abraza a toda la creación como hermanos y hermanas; y esto es un regalo que hay que amar, respetar y proteger. Concluyó su intervención animando a todos a abrir sus corazones para que el cuidado de la creación fluya naturalmente de una vida arraigada en el Evangelio.
Tras la reflexión, los frailes y aspirantes procedieron a plantar árboles alrededor de la Granja Greccio como un signo visible de su compromiso renovado con el cuidado de nuestra casa común. Este gesto se convirtió en una expresión significativa de gratitud por el legado siempre vivo de nuestro Padre Seráfico, inspirando a los hermanos a sembrar no solo árboles, sino también esperanza para las generaciones futuras. Arraigada en el espíritu franciscano de justicia, paz y cuidado de la creación, la celebración concluyó con la bendición final impartida por Fr. Cosmas, OFM.