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Concluye el Curso de Formación sobre la Protección en Nairobi

Balance y perspectivas para el futuro

16 Febrero 2024

Del 1° al 15 de febrero, en Nairobi (Kenia), se llevó a cabo un curso de formación organizado por la Oficina para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables de la Curia general el cual participaron más de 50 frailes de la Conferencia Africana.

Durante las dos semanas de reuniones, la pedagogía y didáctica se utilizaron como elementos cruciales para el éxito del curso: inicialmente, los participantes analizaron la situación real en las distintas Entidades, y después hablaron sobre la Protección como una forma de evangelización y expresión del carisma franciscano en el continente africano. 

En cada reunión se puso en el centro la dignidad de cada persona: los participantes escucharon los testimonios de algunas víctimas de abusos y oraron por todas las víctimas; igualmente tuvieron la oportunidad de analizar las consecuencias de los abusos en las personas y el acompañamiento de las víctimas directas e indirectas. Estudiaron cómo ofrecer a los agresores un acompañamiento terapéutico profesional de su personalidad.

Una vez tratados estos temas introductorios, el curso se centró en los principios de la Protección: prevención, intervención y educación. Para ello, los organizadores presentaron directrices para elaborar una política y procedimientos para la Protección; se dedicó un día entero a las cuestiones jurídicas, gracias a la intervención de una religiosa canonista que enseña en Nairobi. 

En la última parte del curso, la atención se centró en el tema de la Protección dentro la Formación permanente e inicial y en los aspectos sistemáticos implicados en los abusos en los distintos niveles de la Iglesia y de la Orden.

Hemos entrevistado a Fr. Albert Schmucki, Director de la para la Protección de la Curia general, con la finalidad de hacer un balance y conocer las perspectivas para el futuro.

¿Cuáles eran las expectativas? ¿Se cumplieron?
La Oficina para la Protección quiso ofrecer un curso de formación en el contexto africano, donde las culturas locales desempeñan un papel fundamental. No fue casualidad que invitáramos a un gran número de ponentes africanos para poder profundizar, junto con los hermanos participantes, en los principios de la prevención del abuso dialogando con las diversas culturas del continente. Durante estos 14 días, recorrimos juntos un camino de concienciación y sensibilización sobre el tema de la violencia contra los menores y los adultos vulnerables en todas sus formas, en un ambiente de solidaridad entre hermanos de culturas muy diferentes del continente africano. Tengo la impresión de que los contactos creados durante este encuentro repercutirán también en el futuro desarrollo de la Conferencia.

¿Cuáles son las perspectivas y los planes para el futuro?
Durante los últimos días del curso hemos pedido a los participantes, agrupados por regiones, que desarrollen un plan de acción sobre la Tutela en sus Entidades, en colaboración con otras Entidades. Les pedimos a algunos frailes su disponibilidad para ser coordinadores de los delegados para la Protección en sus Entidades. Estamos considerando la posibilidad de ofrecer a algunos frailes una formación más profunda en colaboración con algunos Centros de Estudio.
Actualmente son pocas las Entidades que cuentan con Comisiones de Protección adecuadas. Habrá que trabajar en este sentido.

¿Qué cambiará en la Formación Inicial y Permanente?
Me impresionó mucho que, ya al final del curso, los hermanos consideraran la Protección como una parte constitutiva de cada etapa de la formación franciscana. Dado que en el corazón de la Protección se encuentra el respeto y el cuidado de la dignidad humana, no puede ser un tema secundario o “externo”, sino que debe incluirse en el proceso de formación desde el principio. Los hermanos presentes insistieron en la necesidad de una selección más cuidadosa de los candidatos, de poner atención a los hermanos que proceden de un contexto en el que a menudo se mezclan relación y violencia, pero también hablaron de la necesidad de una preparación más competente de los formadores en términos de selección y acompañamiento personalizado. Por último, pero no por ello menos importante, el tema de la Protección debería incluirse en la Ratio Formationis de la Orden y en las Rationes Formationis de las Entidades.

¿Cómo va el proceso de las Comisiones para la Protección en África?
Para ser sinceros, muy pocas Entidades tienen Comisiones para la Protección. Muy a menudo se nombra a un delegado y se espera que vaya creando poco a poco una Comisión. Habrá que trabajar en ello.

¿Cuál es la relación con las Conferencias Episcopales Regionales del continente africano sobre el tema de la Protección? ¿Cuáles son los siguientes pasos en común?
Los Estatutos Generales de la Orden, en su artículo 45 §3, hablan explícitamente de la importancia de colaborar con la Iglesia particular en el ámbito de la Protección. En África, la situación en las diócesis es muy heterogénea. Algunas Conferencias Episcopales, por ejemplo, en Sudáfrica, Zimbabue, incluso en Togo, ya han desarrollado políticas al igual que se han creado centros de escucha. En otras diócesis, la colaboración es más difícil porque las estructuras para la Protección son casi inexistentes. En cualquier caso, recomendamos a los hermanos que estudien todos los documentos de las Conferencias Episcopales y Diócesis disponibles y los integren en sus políticas en materia de Protección.

También hicimos algunas preguntas a los participantes del curso.

Fr. Santana Cafunda, de la Fundación “Inmaculada Madre de Dios” en Angola, respondió: 

“Quería comprender mejor el alcance del tema y los elementos de prevención para una fructífera labor de la misión pastoral fraterna. Es un tema que conocía menos: con este curso fue posible ampliar nuestros horizontes, fuimos desafiados a compartir y reflexionar más con los Hermanos, en este mundo cambiante. Los Hermanos Menores estamos llamados a cuidar de los pobres y marginados, a poner en el centro la dignidad de todo hombre y mujer y, en un sentido más amplio, la dignidad de la creación, como obra de Dios. 
Sin duda, este curso me ha enseñado a abordar el tema ahora con una óptica más madura y atenta que antes: muchos de los ponentes hablaron del tema con gran urgencia y preocupación, por lo que debemos iniciar un diálogo global con los grupos pastorales, por etapas, formando a la comunidad sobre este aspecto de la dignidad humana, basándonos en tres actitudes: escuchar, verificar, ayudar. Para el futuro, a nivel regional, podrían celebrarse al menos dos encuentros anuales en línea sobre el tema: podría formar parte integrante del programa regional anual de formación inicial y permanente”.

Para Fr. Fanuel Magwidi, de la Custodia Dependiente del Buen Pastor en Zimbabue, se mostró muy satisfecho con su participación en el curso:

“Se habla mucho de la Protección y yo quería saber no sólo las cifras y el impacto de esta oleada que ha golpeado a la Iglesia y a la Orden, sino sobre todo quería saber más sobre la implementación de los Protocolos y a qué debemos poner atención. 
Las distintas formas en que se abordó esta cuestión me abrieron los ojos: había muchas cosas nuevas para mí, me di cuenta de que, como hermanos de la Conferencia Africana, procedemos de distintos entornos y experiencias. ¡África es tan compleja y diversa! Algunos hermanos parecían muy a la defensiva sobre lo que se presentaba como hechos y cifras, pero en general se asumieron los argumentos. 
Como Hermanos Menores, al haberme dado cuenta de la realidad de los abusos a niños y adultos vulnerables, ahora comprendo nuestro deber de adaptar nuevos estilos de evangelización para concienciar a la gente de su papel en la salvaguarda de los niños y adultos vulnerables mediante la prevención, la intervención y la educación”.
Además, me di cuenta de la necesidad de cambiar y cultivar la cultura del Cuidado a través de la credibilidad ética en los ministerios que se me asignaron. Como hermanos menores, nos esforzamos por romper la cultura del silencio capacitando a las personas a través de diversos talleres; tomamos conciencia sobre la Protección de la dignidad de las víctimas, escuchando, evitando juzgar y siendo empáticos. Este curso me ha cambiado personalmente. No estaba muy informado sobre los hechos y las cifras reales, y ahora me doy cuenta de que en todos mis ministerios no puedo escapar de ello. Me afecta a mí y a mi ministerio personalmente. Ahora espero que cada Entidad cuente con un Manual y un Protocolo para la Protección, y que éste se presente a todos los hermanos y a todos los niveles, así como que haya un seguimiento serio de esta iniciativa.
Para el futuro, es necesario un mayor seguimiento en la ejecución dentro de la Conferencia respecto a lo que se ha enseñado; es necesaria una estructura local (a nivel de Conferencia) que pueda ayudar a la Oficina general para la Protección en la implementación de lo que la Conferencia Africana ha recibido, y una formación cada vez más especializada de algunos de los hermanos de nuestra Conferencia sobre el tema, para que haya una adecuada continuación y formación permanente en todo el continente africano.

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