Contactos
NEWS

Museos del futuro

En opinion de... Fray Massimo – Octubre de 2023

28 Octubre 2023

En muchas de nuestras Provincias históricas encontramos los museos de nuestro pasado, que presentan una forma de vida como frailes que ya no existe y que está fijada en ambientes y objetos que la reproducen, a menudo de forma idealizada.
Por el contrario, no tenemos Museos... del futuro, lugares en los cuales podamos imaginar y experimentar quiénes y cómo seremos en un futuro próximo.

El Capítulo General de 2021 nos pidió que revisáramos las principales estructuras de gobierno y animación de la Orden y hemos iniciado este proceso. 
No podemos detenernos únicamente en las estructuras superiores. Urge mirar con fe hacia nuestro futuro en un mundo que cambia y nos desafía. ¿Cómo seremos los Hermanos Menores dentro de 20 o 30 años? Necesitamos vivir y actuar hoy con la mirada puesta en el futuro
¿Cómo podemos no sólo sufrir los cambios, sino trabajar para acompañarlos y prevenirlos? 
¿Cómo valorar a las futuras generaciones de hermanos a los que entregamos no sólo casas y obras muy pesadas que gestionar, sino una vida que expresar de forma comprensible hoy?

La Orden está cambiando rápidamente en número, en la distribución de los hermanos dentro de las distintas zonas geográficas, en las estructuras que consigue mantener como las de gobierno y animación que se han dado a lo largo del tiempo. Por eso no podemos seguir manteniendo todo el andamiaje que la historia nos ha dado. No se trata sólo de reducir, sino de volver a preguntarnos quiénes queremos ser hoy para anunciar la esperanza del Evangelio.

Desde aquí estamos llamados a buscar, discernir y empezar a vivir algo nuevo, para que el futuro no nos sorprenda. Sé muy bien que es difícil y doloroso despedirse de un pasado que a menudo idealizamos y quisiéramos conservarlo o que nos resignamos a ver morir. 
También sé que parece más fácil dar respuestas inmediatas para suturar la herida de un mundo que ha desaparecido y de una novedad que aún no vemos. 
El camino es crecer como creyentes en marcha, conscientes de que no saben todo y aceptan aprender a escuchar juntos al Señor y los signos de los tiempos.
Esto es cierto, aunque de distintas maneras, en todos los ámbitos de la Orden, incluso en los más jóvenes. 

En este marco podemos repensar las estructuras de la Orden, la primera de las cuales sigue siendo la persona de cada Hermano Menor, sin cuya transformación nada cambia. 
Sería de mucha ayuda contar con lugares desde los cuales se observe la realidad, se estudie y se trate de anticipar el futuro a la luz del Evangelio y de nuestro carisma

Museos... ¡del futuro! ¡Comencemos a crear algunos!

También te puede interesar: